INTRODUCCION EPISTEMOLOGICA AL ESTUDIO DE PARADIGMAS
 

                                                          Andrea Maquez Lopez Mato
 

El título de esta obra es un verdadero desafío. Implica, por un lado la aceptación de algunos viejos paradigmas pero planteando para ellos nuevos dilemas; y por el otro planteará nuevos paradigmas pero que estarán sujetos a los mismos dilemas clásicos....

Los viejos paradigmas derivados de la clásica dualidad cartesiana fueron superados por modelos más integrativos y abarcativos basados en la permanente interacción mente-cuerpo. Escribí, en el epílogo de PINE I que incluimos entre los últimos capítulos de esta nueva obra, que la posición actual superadora del dualismo es que el cerebro humano y el resto del cuerpo constituyen un organismo indisociable, indivisible e integrado mediante circuitos regulatorios neurales y bioquímicos mutuamente interactivos, base de la PNIE. Aclaré que el organismo siempre interactúa con el entorno como un conjunto y que la mayor complejidad de esta  interacción radica en el hecho de que el entorno (o "las circunstancias” en el sentido gassetiano) es (o son) parcialmente producto de la actividad misma del organismo. La mente surge como parte del cuerpo para poder integrar lo que siento, creo o pienso con cómo actúo desde y hacia el medio ambiente con el cual me interrelaciono....

No es mi intención, ni creo estar a la altura para ello, determinar la veracidad de un modelo sobre otro. Antes de decidir a que paradigma adherimos o cual nos parece más verosímil, debemos obligarnos a observar racionalmente, a aprehender intuitivamente y a estar permanentemente abiertos a comprender libremente nuevas experiencias y vivencias. Lo que indudablemente necesitamos es obtener consistencia en las construcciones que nuestro cerebro fabrica (más o menos adecuadas a la realidad) y que además, es capaz de compartir con otros cerebros....

La PINE intenta explicar y comprender. Aprender y aprehender modelos verosímiles que traten de reproducir la realidad. Construimos teorías siempre capaces de ser reformuladas, ya que nos basamos en sujetos y métodos que se hallan en interacción permanente, variable y plástica....

Es difícil describir paradigmas para sistemas cerrados. Es casi imposible pensarlos para sistemas abiertos, como son los que estudiamos....

 



PSICONEUROINMUNOENDOCRINOLOGIA
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EL SENTIDO DE LAS SENSACIONES,  LOS SENTIMIENTOS Y  LA SENSATEZ
 

Andrea  Marquez Lopez Mato

Actualmente la medicina se encuentra con la necesidad de replantear esquemas, paradigmas y abordajes que tradicionalmente han marcado su definición como ciencia. Entre tales cambios surgen la psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) como una de las principales neo-conceptualizaciones. Es entonces que estas relaciones entre los cuatro sistemas de control que tiene el organismo humano: el psicológico, el neurológico, el inmunológico y el endocrinológico, se ven definitivamente integrados como un todo....

 En el título se expresa que la PNIE es el sentido de las sensaciones, los sentimientos y la sensatez. De este modo, las sensaciones se perciben con alguno de los cinco sentidos conocidos, o por el sistema inmune que se conceptualiza como el sexto sentido procesados en centros nerviosos primitivos como son las cortezas de mielinización temprana y el sistema límbico. Los sentimientos se producen por la valorización y la jerarquización de las sensaciones y su vinculación mediante centros nerviosos medios, como el sistema paralímbico que incorpora las cortezas asociativas. La sensatez debiera ser la respuesta conductual al estimulo. Desde este marco conceptual, lo arcaico es la sensación, lo evolutivamente superior es el sentimiento, y el modo más relevante de responder sería con una conducta sensata. Así, responder en mayor o menor medida sensatamente implica una respuesta total, más allá del intelecto o de lo motor....

La PNIE debe inclinarse hacia la demostración de hechos verificables, cuantificables y reproducibles como ostenta la ciencia y el pensamiento racional cartesiano (sensatez), pero sin dejar de lado otras formas intutivo-símbolicas (sensación y sentimientos) de percepción de la realidad. Consignemos, que en toda integración de saberes el todo es más que la suma de las partes, sobre todo cuando nuestro objetivo básico es llegar a una mejor comprensión sobre el ser humano y su modo de enfermar....

Sólo en la integración aceptaremos las diferencias e intentaremos racional e intuitivamente acercarnos a las verdades siempre cambiantes y siempre capaces de ser re-pensadas. De integrar y de-repensar relacionando permanentemente las partes con el todo y el todo con las partes se trata la Psiconeuroinmunoendocrinología. Nos permite recibir y percibir sensaciones, elaborar y producir sentimientos y responder con conductas sensatas a los permanentes estímulos que me demanda mi relación conmigo mismo, con otros y con el medio circundante....

 


ASPECTOS EVOLUTIVOS.
DE LA ONTOGENIA A LA FILOGENIA

Andrea Marquez Lopez-Mato, Juan Romanella

La evolución (del latín e = fuera; volvere = girar) implica un progreso biológico. Esto se manifiesta por un  aumento en la complejidad y en la maduración, un incremento en la capacidad para obtener y procesar la información acerca del medio ambiente, en el desarrollo de una organización social y en los últimos eslabones de la misma en la adquisición de la inteligencia. Sin embargo, ninguna de estas metas evolutivas tuvo un curso lineal, sino que se dieron como líneas de progreso distintas durante el transcurso del tiempo. La evolución puede imaginarse como una gigantesca obra literaria sin final conocido, como un todo que se divide en capítulos, frases, letras y finalmente en microscópicos puntos de tinta que conforman cada trazo, separados por espacios de papel virgen. La continuidad es sólo una visión macroscópica y poco profunda; la realidad está dada por una enorme cantidad de discontinuidades....

Las mutaciones genéticas son las que dan lugar a la aparición de hormonas y péptidos diferenciados, tal como los conocemos hoy en día. Que un gen perdure a lo largo del proceso evolutivo depende de la selección natural y de que la función que desempeña sea adaptativa para el organismo o para la especie. Las hormonas, indudablemente, son moléculas altamente adaptativas ya que con la misma u otra función acompañan a la vida orgánica desde hace millones de años. La multiplicidad de respuestas que provoca una hormona endocrina de un organismo pluricelular es bastante semejante a la que desencadena una hormona exocrina en un organismo unicelular....

Filo y ontogénicamente las hormonas son muy anteriores a los neurotransmisores y, antes de la aparición de estos últimos, desempeñaban muchas de sus funciones.

La ontogenia reproduce la filogenia y los nuevos entes deben interactuar con las otras especies....

Decimos permanentemente que el hombre, como especie superior, debe vivir en interacción con los otros sistemas de vida y con su ecosistema....

En la carrera evolutiva, el fin no siempre justifica los medios. Más aun, no es tan importante la meta final (que generalmente desconocemos) como la trayectoria. La especie humana es parte de esa trayectoria....

Bibliografía complementaria sugerida:

Alberts B. et al.: Molecular Biology of the Cell. 3 tr Edition. Ed.Garland Publishing. New York, USA. 1994.

Baudrillard J.: La Ilusión del Fin. Ed. Anagrama. Barcelona, España. 1993.

Charney D.S.; Nestler E.J.; Bunney B.J.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Joseph R.: Neuropsychiatry, Neuropsychology and Clinical Neuroscience. Ed. Williams and Wilkins. Baltimore, USA. 1996.

Margulis L.: El Origen de la Célula. Ed. Reverté. México, DF. 2000.

Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Overbye D.: Big Rip, una nueva teoría sobre el fin del universo. The New York Times, USA 2004

 Wilson J.D., Foster D.W., Kronenberg H.M., Reed Larsen P.:  Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). Ed. W.B. Sanders. Philadelphia, USA. 1998.

 



CRONOBIOLOGIA


Andrea Marquez Lopez-Mato
 

Este capítulo es una ampliación del publicado en PNIE I. Es nuestra intención aclarar algunos conceptos, hacerlo más comprensible y darle un lugar destacado a nuevas teorías.

Repitamos que la cronobiología se ocupa del estudio de los fenómenos biológicos que se expresan con un patrón rítmico. Por medio de ella podemos acercarnos al estudio sistemático de las características temporales de la materia viva en todos sus niveles ...

 Casi todas las enfermedades psiquiátricas y endócrinas evidencian alteraciones del ritmo circadiano. Ya en humanos normales se demostraron variaciones del humor durante el día coincidiendo el momento más melancólico del día con el nadir de la curva de temperatura. (5AM/7AM)  La deprivación de sueno o del REM empeora el estado anímico en individuos normales, y sin embargo puede mejorar algunos casos de depresión endógena...

El mejor entendimiento de la cronopatología nos permitirá mejores aproximaciones diagnósticas y pronósticas. Además este conocimiento revolucionara probablemente nuestras nociones terapéuticas, La administración de un psicofármaco no solo dependerá de su vida media y su farmacocinética particular, sino que responderá, de ahora en más, a otras variables. Conociendo el ritmo alterado de la patología para la cual indicamos la utilización de un fármaco se posibilitará su administración racional y segura. De hecho, los antiulcerosos se administran en toma nocturna única desde que se conoce que la secreción ácida gástrica es fundamentalmente nocturna....

Pero, más allá de lo patológico, conocer los ritmos propios de la especie es importante para mejorar nuestra vida y sobrevida cotidiana como seres humanos....

Bibliografía complementaria sugerida:

Boivin D.B.: Influence of sleep-wake and circadian rhythm disturbances in psychiatric disorders. J Psychiatry Neurosci, 25 (5): 446-58, 2000.

Guitelman A.: Unidad Hipotálamo Hipofisiaria. Neuroendocrinología Clínica. Ed. Edimed. Buenos Aires, Argentina. 1983.

Lam R.W.; Levitan R.D.: Pathophysiology of seasonal affective disorder: A review. J Psychiatry Neurosci, 25 (5): 469-80, 2000.

Lehkuniec E: Estudios Complementarios Neurofisiológicos. En: Psiquiatría Neoclásica Vol 2 pp17-31 Ed. Ananké. Buenos Aires, Argentina. 1997.

Margulis L.: El Origen de la Célula. Ed. Reverté. Mexico, DF. 2000.

Marques N.; Menna-Barreto L.; Golombek D.A.: Cronobiología. Principios y Aplicaciones. Ed. Eudeba. Buenos Aires, Argentina. 1997.

Rusak B.: Chronobiology and mood disorders: background and introduction. J Psychiatry Neurosci, 25 (5): 443-5, 2000.

Wilson JD.; Foster DW.; Kronenberg HM.; Reed Larsen P.:  Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). Ed. W.B. Sanders. Philadelphia, USA. 1998.

 


EVOLUCION E INVOLUCION
ENVEJECIMIENTO DEL SISTEMA NEUROENDOCRINOLOGICO

Gonzalo Illa

Todos sabemos que el proceso de envejecimiento es inherente a nuestras vidas. Dicho proceso cumple con algunas características propias tales como ser deletéreo, progresivo, intrínseco y universal, que produce cambios en el organismo, muchos de los cuales se revisaran en el siguiente capitulo.  Es complejo precisar el momento donde un ser vivo comienza el proceso de envejecer, pero se estipula que la vejez como etapa correspondiente al ciclo vital, se inicia entre 60-65 años y finaliza con muerte. Esta etapa ha tomado significativa relevancia en las últimas décadas con el aumento de la expectativa de vida. Es entonces, que la interrelación existente entre edad cronológica y patología se ubica como tema de interés en las diferentes ramas biomédicas....

En el proceso de envejecimiento se involucran tres grupos de cambios para su completa interpretación. Entre estos se describen cambios orgánicos (afectan la capacidad física), psíquicos (afectan el comportamiento,  la autopersepción, los valores, las creencias, etc.), sociales (afectan rol del anciano en la comunidad)....

Al referirnos a los cambios biológicos del envejecimiento debemos mencionar una involución caracterizada por la disminución del numero de células activas, alteraciones moleculares, celulares y tisulares que afectan a todo el  organismo, sabiendo que su progresión no es de carácter uniforme....

En la vejez ocurren numerosos cambios en los distinto ejes hormonales. Algunos de estos son básicamente deficiencias que ocurren fisiológicamente con la edad avanzada y que asemejan o producen los síntomas asociados al envejecimiento. Es por ello que su aporte terapéutico d reemplazo  puede ser de beneficio aunque siempre evaluando la relación costo-beneficio....

Solo el abordaje integral podrá ser el medio de interpretación y abordaje de la constelación de factores involucrados en el proceso de envejecer. Consideramos  el conocimiento psiconeuroinnmunoendocrinológico una valiosa herramienta para tan complejo desafío. El tiempo futuro nos facilitará mayor cantidad de datos que nos posibiliten entender con claridad nuestro propio paso del tiempo....

 


CONCIENCIA Y EVOLUCION
¿CUÁNTOS QUANTOS CONTIENE LA CONCIENCIA?

Juan Romanella
 

El concepto de unidad de información o bit, de uso habitual en nuestro léxico coloquial contemporáneo, tan unido al mundo de las computadoras, adopta una visión más amplia, al imaginar una unidad de información que pueda contener en sí misma todas las respuestas posibles, sin perder su identidad de elemento unitario (el embudo completo que puede cortarse en dos o más partes)....

Este extraño fenómeno, posible por la coexistencia de estados en un sistema cuántico, recibe el nombre de Qubit (bit cuántico)....

Un qubit contiene nuestra posición en todos los peldaños de la escalera, hasta que lo interroguemos y colapse a una única respuesta posible....

Biológicamente, las proteínas estudiadas en el marco de la física cuántica, se comportan como qubits....

Si éstas proteínas son qubits, un conjunto de ellas pueden conformar una computadora de quantums....

Dentro de las estructuras cerebrales, los microtúbulos parecen cumplir con mayor precisión con estos requerimientos....

Los microtubúlos son parte de la estructura del cerebro y están comprendidos en los fenómenos cuánticos de superposición de estados y colapso de onda....

Cada microtúbulo mide 25 nanómetros y esta formado por 13 columnas de tubulina, cada molécula de ésta proteína puede cambiar entre dos o más estados, que coexisten de acuerdo con la teoría cuántica....

Una proteína como la tubulina, que posee dos monómeros, (alfa y beta tubulina), puede colapsar su función de onda para determinar una de las condiciones cuánticas posibles al interactuar con otro sistema externo....

La capacidad de cálculo de una computadora de quantums es extremadamente superior a un sistema que utilice bits, y de muchísima mayor velocidad....

Esta descripción de las funciones del cerebro como una mera computadora (aunque sea una computadora cuántica), puede inducir a creer que no existe posibilidad de pensar o actuar mas allá de un determinismo puramente lógico, sin embargo la teoría cuántica incluye la posibilidad de imaginar un concepto distinto....

Las computadoras carecen de sentimientos y emociones, no reconocen cualquier tipo de señal externa, (de haber sido contemporáneos, un ordenador hubiera seguido calculando los logaritmos neperianos de los “n” primeros números primos a bordo del Titanic, y se hubiera detenido sólo al destruirse en el agua, o al quedarse sin energía eléctrica). Tampoco tienen derechos, obligaciones y mucho menos conciencia....

Las máquinas sólo cumplen secuencias pre programadas, que requieren de un tipo específico de variable para poder tratarlas, (la respuesta a un estímulo desconocido terminará en un aviso de error, un colapso del sistema o simplemente ignorará lo que desconoce o está fuera del estricto orden secuencial esperado)....

Por otra parte, los qubits son dinámicos y contienen todos los estados posibles que surgen de experiencias previas, y determinan una salida de información totalmente influenciada por los fenómenos externos que los colapsan....

La computadora de qubits nos permite hacer, decir o pensar cosas que incluso pueden llegar a sorprendernos, pero la próxima vez que lo hagamos, esa experiencia estará guardada en algún estado cuántico....

Bibliografía complementaria sugerida:

Hameroff S, Penrose R.: A model for consciousness, Mit press, USA 1996

Nilsson N.J.:The mathematical foundationsof learning machines, Ed. Morgan Kaufmann,

USA 1990

Penrose R.: The large, the small, and the human mind, Cambrigde press, England 1997

Schrodinger E.: Mind and matter, Cambrigde press, England 1958

Ynduran Mijadoz F,: Mecánica cuántica, Ed. Abril, Barcelona 2003

 

 


NEUROTRANSMISION

Marcelo Cetkovich Bakams

Con el nombre de neurotransmisores designamos a todas aquellas moléculas que cumplen con la misión de transmitir la información neural, ya sea entre o hacia células del sistema nervioso y de otros sistemas....

La transmisión sináptica puede ser rápida o lenta. Los neurotransmisores (NT) de acción rápida, como el glutamato que es excitatorio y el GABA que es inhibitorio, producen efectos en sus células blanco en términos de milisegundos a través de la rápida apertura de un canal iónico. Por el contrario, los efectos de las aminas biógenas y los péptidos, así como otros muchos efectos del GABA y el glutamato, se producen en centenares de milisegundos a minutos, mediante la transmisión sináptica lenta.  Este tipo de proceso es mediado por una miríada de pasos bioquímicos que involucran segundos mensajeros, protein-quinasas y proteín fosfatasas. Las sinapsis de acción lenta controlan la eficacia de las sinapsis de acción rápida mediante la regulación de la eficiencia de la liberación del NT desde el terminal presináptico y regulando la eficiencia con la cual los NT de acción rápida producen sus efectos sobre los receptores postsinápticos. Estos son los mecanismos que trataremos de comprender a continuación....

En la evolución filogenética la naturaleza ha ido conservando mecanismos “exitosos” para darle nuevas aplicaciones en cada eslabón. Ejemplo de esto son los mecanismos de señalización  o transducción intracelular. No existe gran diferencia entre los mecanismos utilizados por un organismo intracelular para codificar las señales del medio y los utilizados por el SNC del ser humano para coordinar el funcionamiento armónico de toda la persona....

El término transducción de señal describe las cascadas de reacciones bioquímicas mediante las cuales las células traducen diversas señales extracelulares en respuestas adecuadas, ya sea que la señal  provenga del mundo externo (órganos sensoriales) o de otras células. La reacción inicial de la cadena implica un “receptor”, la proteína que interactúa con la señal extracelular y gatilla sus efectos. Una serie de reacciones posteriores de diversos niveles de complejidad resultan en una amplia gama de respuestas celulares....

Los avances en los conocimientos acerca de la forma en la cual los diversos sistemas cerebrales se comunican entre sí nos permiten comprender de qué manera el modelo neurobiológico de la mente ha tornado, de uno innatista y cerrado en uno abierto al entorno;  en él las influencias de los avatares del vivir son incorporadas a nuestro bagaje experiencial mediante los mecanismos moleculares del aprendizaje y la memoria....

Bibliografía complementaria sugerida:

Carlsson, A., The dopamine theory revisited., in Schizophrenia, S.R. Hirsch and D.R. Weinberger, Editors. 1995, Blackwell Science: Oxford. p. 379-400.

Cetkovich-Bakmas, M.G., Trastorno Bipolar: Neurobiología, Genética y Psicofarmacología., in Psiconeuroinmunoendocrinologia. Aspectos Epistemológicos, clínicos y terapéuticos, A. Márquez-López Mato, Editor. 2002, Editorial Polemos: Buenos Aires. p. 231-242.

Ciprian-Ollivier, J., et al., Urinary excretion of Phenyethylamine and MHPG in anxiety disorders. Revista de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Barcelona, 1990. XVII(3): p. 114-121.

Ciprian-Ollivier, J. and M. Cetkovich-Bakmas, Altered consciousness states and endogenous psychoses: a common molecular pathway? Schizophrenia Research, 1997. 28: p. 257-265.

Ciprian-Ollivier, J.,  Boullosa O, and Cetkovich-Bakmas M.. 24 hour urinary excretion of PE and MHPG in Obsessive-Compulsive and Phobic Disorders. in IVth World Congress of Biological Psychiatry. 1986. Philadelphia: Elsevier Pu. Co.

Duman, R.S. and E.J. Nestler, Signal Transduction Pathways for Catecholamine Receptors, in Psychopharmacology. The Fifth Generation of Progress., F.E. Bloom and D.J. Kupfer, Editors. 1995, Raven Press: New York. p. 303-320.

Duman, R.S., G.R. Heninger, and E.J. Nestler, A Molecular and Cellular Theory of Depression. Arch Gen Psychiatry, 1997. 54: p. 597-606.

Ehlert, F.J., W.R. Roeske, and H.I. Yamamura, Molecular Biology, Pharmacology and Braind Distribution of Subtypes of the Muscarinic Receptor, in Psychopharmacology. The Fifth Generation of Progress., F.E. Bloom and D.J. Kupfer, Editors. 1995, Raven Press: New York. p. 111-124.

Fibiger, H.C., Neurobiology of Depression: focus on Dopamine., in Depression and Mania. From Neurobiology to Treatment., G.L. Gessa, et al., Editors. 1995, Raven Press: New York. p. 1-17.

Greengard, P., The Neurobiology of Slow Synaptic Transmission. Science, 2001. 294(5544): p. 1024-1030.

Girault, J.-A. and P. Greengard, Principles of Signal Transduction, in Neurobiology of Mental Illness, D.S. Charney, E.J. Nestler, and B.S. Bunney, Editors. 1999, Oxford University Press: New York. p. 37-60.

Hyman, S.E. and E.J. Nestler, Initiation and Adaptation: A Paradigm for Understanding Psychotropic Drug Action. Am. J. Psychiatry, 1996. 153(2): p. 151-162.

Kahn, R. and K.L. Davis, New Developments in Dopamine and Schizophrenia, in Psychopharmacology: The Fourth Generation Of Progress. F.E. Bloom and D.J. Kupfer, Editors. 1995, Raven Press: New York. p. 1193-1203.

Kandel, E.R., The Molecular Biology of Memory Storage: A Dialogue Between Genes and Synapses. Science, 2001. 294 (5544): p. 1030-1038.

Karlsson, P., et al., PET Study of D1 Dopamine Receptor Binding in Neuroleptic-Naive Patients With Schizophrenia. Am J Psychiatry, 2002. 159(5): p. 761-467.

Leysen, J., W. Gommeren, and A. Schotte, Serotonin Receptor Subtipes: Possible Roles and Implications in Antipsychotic Drug Action, in Serotonin in Antipsychotic Treatment. Mechanisms and clinical Practice, J.M. Kane, H.J. Möller, and F. Awouters, Editors. 1996, Marcel Dekker: New York. p. 51-75.

Manji, H.K., et al., Regulation of Signal Transduction Pathways by Mood-Stabilizing Agents:  Implications for the Delayed Onset of Therapeutic Efficace. J. Clin. Psychiatry, 1996. 57 (suppl 13): p. 34-46.

Nestler, E.J. and S.E. Hyman, Mechanisms of neural plasticity, in Neurobiology of Mental Illness, D.S. Charney, E.J. Nestler, and B.S. Bunney, Editors. 1999, Oxford University Press: New York. p. 61-72.

Paul, S.M., GABA and Glycine, in Psychopharmacology. The Fifth Generation of Progress., F.E. Bloom and D.J. Kupfer, Editors. 1995, Raven Press: New York. p. 87-94

Perez, J., et al., Abnormalities of cAMP signaling in affective disorders: implications for pathophysiology and treatment. Bipolar Disorders, 2000. 2: p. 27-36.

Schildkraut, J.J., et al., M.H.P.G. excretion and clinical classification in depressive disorders. Lancet, 1973. 21(7814) 1251-1252

Snyder, S.H. and C.D. Ferris, Novel Neurotransmitters and Their Neuropsychiatric Relevance. Am J Psychiatry, 2000. 157(11): p. 1738-1751.

Tarazi, F.I. and R.J. Baldessarini, Brain Dopamine D4 Receptors: basic and clinical status. International Journal of Neuropsychopharmacology, 1999. 2: p. 41-58.

Vázquez, G.H. and M.G. Cetkovich-Bakmas, Algunos Comentarios sobre la terapéutica del Trastorno Bipolar, in Psiconeuroinmunoendocrinologia. Aspectos Epistemológicos, clínicos y terapéuticos, A. Márquez-López Mato, Editor. 2002, Editorial Polemos: Buenos Aires. p. 231-242.

Vázquez, G.H. and M.G. Cetkovich-Bakmas, Trastornos por Ansiedad, in Psiconeuroinmunoendocrinologia. Aspectos Epistemológicos, clínicos y terapéuticos, A. Márquez-López Mato, Editor. 2002, Editorial Polemos: Buenos Aires. p. 261-278. 1.         

Schwartz, J.-C., et al., Multiple Dopamine Receptors as Molecular Targets for Antipsychotics, in New Generation of Antipsychotic Drugs: Novel Mechanisms of Action, N. Brunello, J. Mendlewicz, and G. Racagni, Editors. 1993, S. Karger: Basel. p. 1-14.

 



INMUNIDAD

SU INTERRELACION PSICONEUROENDOCRINOLOGICA
 

Gonzalo Illa

El siguiente capítulo tiene como objetivo interiorizar al lector sobre los roles que cumple la inmunología en el abanico de interacciones existentes entre los diferentes componentes de la psiconeuroendocrinología. Recordemos que las modificaciones se producen en múltiples niveles (molecular, celular, tisular, orgánico, sistémico, etc.) y con diferentes envergaduras....                                                                                                                                                                   

            El verdadero entendimiento de estos circuitos abre una interesante perspectiva a la etiofisiopatogenia de las enfermedades sistémicas y psiquiátricas, así como también las denominadas psicosomáticas. Algunos datos al respecto serán consignados en el próximo capítulo....

  Queda absolutamente claro que las modificaciones en uno de estos sistemas indefectiblemente repercutirá sobre el resto. Es entonces, que sugerimos tener en cuenta al sistema inmunológico en nuestra práctica diaria. En muchas oportunidades podremos encontrarnos con una herramienta útil para el diagnóstico y tratamiento de nuestros pacientes. Debemos así, reconsiderar en la actualidad, la existencia o no de las fronteras de los sistemas biológicos....

Las enfermedades psiquiátricas son enfermedades médicas con compromisos de circuitos centrales y periféricos que se realimentan permanentemente. El descubrimiento de nuevas interrelaciones psiconeuroinmunoendócrinas nos permitirá, al menos en parte, aproximarnos a un conocimiento más detallado de las mismas, indispensable para nuestra comprensión de la psiquiatría moderna....

Bibliografía complementaria sugerida:

Kuby J.: Immunology (3th Edition). Ed Freeman. New York, USA. 1996 

Song C., Leonard B.E.: Fundamentals of Psychoneurimmunology. Ed Wiley. Chichester, England. 2000.

Petitto J.M., Evans D.L.: “Clinical Neuroimmunology: Understanding The development and pathogenesis of neuropsychiatric and Psychosomatic illnesses”.in Charney D., Nestler EJ., Bunney BS. Neurobiology of mental illness. (pp. 162-8). Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Kemeny M.E., Salomon G.F., Morley J.E, et al.: “Psychoneuroimmunology”. In: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp.563-91). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Hansen-Grant S.M., Pariante C.M., Kalin N.H., et al.:Neuroendocrine and Immune System Pathology in Psychiatric Disease”. In: Schatzberg AF.; Nemeroff ChB.: Textbook of Psychopharmacology (2nd Edition). (pp171-94). Ed. The American Psychiatric Press. Washington DC, USA. 1998.

Henneberg A.E., Kaschka. W.P.:Immunological Alterations in Psychiatric Diseases”. Ed. Karger. Basel, Switzerland. 1997.

Abbas A.K., Lichtman A.H., Pober J.S.: “Cellular and Molecular Immunology”. Ed. W. B. Saunders.Philadelphia, USA. 1994. 

 

 



 

PSICOINMUNOLOGIA.

ALTERACIONES DE LA INMUNIDAD EN PATOLOGÍA PSIQUIÁTRICA.
 

Andrea Marquez Lopez-Mato

              Las enfermedades psiquiátricas son enfermedades médicas con compromisos de circuitos centrales y periféricos que se retroalimentan permanentemente. El descubrimiento de nuevas interrelaciones psiconeuroinmunoendócrinas nos permitirá, al menos en parte, aproximarnos a un conocimiento más detallado de las mismas, indispensable para nuestra comprensión de la psiquiatría moderna...

Recalquemos que no hay una citoquina para cada enfermedad sino que siempre es un conjunto de efectos citoquímicos quienes producen los cambios observables. Fundamentalmente, repitamos que la alteración inmune en estos cuadros no es la causa, sino solamente una correlación o incluso la consecuencia de otras modificaciones neuroendócrinas....

  Creo que asistiremos en este milenio a nuevas posibilidades terapéuticas de las enfermedades psiquiátricas con inmunomoduladores y de las enfermedades inmunes por alteración cuanti o cualitativa con fármacos asociados a su acción sobre el S.N.C. Esto se constituiría en la prueba más irrefutable de la interacción psiconeuroinmunoendócrina y significará una nueva revolución en nuestra especialidad, que debe ser siempre integrada e iluminada interdisciplinariamente....

 



 

EXAMENES COMPLEMENTARIOS

MARCADORES BIOQUIMICOS Y GENETICOS EN ENFERMEDADES PSIQUIATRICAS
 

Marta Cortelezzi
 

Es constante la busqueda de marcadores biologicos en psiquiatria , pues nos posibilita abrir el camino hacia un mejor esclarecimiento diagnostico, una mejor identificacion de los factores de riesgo , una mejor evaluacion pronostica de le enfermedad e indudablemente una mejor opcion terapeutica en beneficio de los pacientes....

La evaluacion de los marcadores bioquimicos debe realizarse en el contexto clinico del paciente para no inferir en falsas conclusiones , y se debe prestar especial atencion a las variables a las que se encuentran sometidos , sin descuidar los aspectos analiticos , tan importantes a tener en cuente , en el seguimiento de un paciente....

La bibliografia es controvertida, en algunos aspectos referentes a los resultados obtenidos en ciertas pruevas diagnosticas , es por ello , que solo mediante una buena validacionde las mismas , estas podran ser utilizadas para confirmacion diagnostica o seguimiento terapeutico....

Los avances en biologia genomica deben necesariamente ser interpretados en el contexto del medio ambiente en que se desarrolla el individuo y con el que interacciona constantemente, para no incurrir en falsas asociaciones. Conocer en mas profundidad  los genes de susceptibilidad a una determinada enfermedad psiquiatrica permitiran tomar medidas preventivas en forma precoz....

Un mayor conocimiento de las bases moleculares de esta imbrincada red psiconeuroinmunoendocrina, nos permitira tener acceso a la informacion necesaria para poder intrpretar en su real magnitudla fisiopatogenia de las enfermedades psiquiatricas y la vulnerabilidad de los trastornos afectivos y asi ser capaces de generar en nuestros pacientes una actitud orientada a la prevencion o tratamiento de las mismas....

 

Bibliografía complementaria sugerida:

1- Stein, M. Stress and inmunomodulation: The role of depression and neuroendocrine function. J Inmunology, 1985; 135:827-33, 
2- Baulieu, E. Steroid Hormone Regulation of the Brain, eds. Fuxe, K. & Gustafsson, J. A. (Pergamon, Oxford), 1981 3-14.
3- Baulieu E Neuroesteroids: A  novel function of the brain Psychoneuroendocrinology. 1998 Nov; 23(8):963-87.
4- Baulieu, E y Robel, P. Neurosteroids: A new brain function? J. Steroid Biochem.Mol. Biol.199037: 395-403 
5- Cleghorn, R The interplay between endocrine and psychological disfunction. Recent developments in Psychosomatic Medicine, 1954
6- Manual de Pruebas diagnósticas en Endocrinología, 1994

7- Delgado PL, Moreno FA. Role of norepinephrine in depression J Clin Psychiatry 2000; 61 Suppl 1:5-12

8- Leonard BE. Evidence for a biochemical lesion in depression. J Clin Psychiatry 2000; 61 Suppl 6:12-7

9- Brambilla, F; Smeraldi, E.Neuroendocrine correlates monoaminergic hypothesis in primary affective disorder

10-Dunn AJ, Berridge CW. Physiological and behavioral responses to corticotropin-releasing factor  administration: is CRF a mediator of anxiety of stress responses? Brain Res Brain Res Rev 1990; 15:71-100.

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POTENCIALES EVOCADOS Y SU UTILIZACIÓN EN PSIQUIA
TRIA
 

Susana Escobar
 

Durante la ultima decada, las funciones cognitivas, en especial las funciones ejecutivas, han sido de gran interes entre psicologos, psiquiatras y neurocientificos. Este termino engloba procesos que relacionan o coordinan otros procesos cognitivos e implicarian niveles mas elevados de la monitorizacion y el control del procesamiento de la informacion, como la planificacion, resolucion de problemas, volicion, conducta intencionada, ejecucion eficaz y todas aquellas capacidades que permiten a las personas comportarse de manera adecuada,socialmente adaptaday autosuficiente. Todas ellas, de alguna u otra manera se ven afectadas en las diferentes patologias que son de nuestro interes....

Los potenciales evocados (PE) han demostrado ser un parametro objetivo que reflejalas funciones cognitivas, como la atencion, la memoria o el lenguaje. Entre los potenciales evocados, el componente P300 ha sido el mas estudiado encontrandose alteraciones en la amplitud y latencia....

Es mi intencion en este capitulodar una breve reseña sobre la historia de los potenciales evocados, la tecnica, los diferentes tipos y la experiencia que hay sobre sus usos en psiquiatria y sus posibles fuentes neurobiologicas....
 


 

NEUROPSICOLOGIA:

UN PUENTE ENTRE LA MENTE Y EL CEREBRO
 

Lila Perinot
 

En el presente capítulo se hizo una breve descripción de los perfiles neurocognitivos de algunas de las patologías psiquiátricas de mayor estudio en la actualidad.. En un primer momento la neuropsicología se ocupaba principalmente de alteraciones producidas por lesiones cerebrales focales o difusas. Como se señaló anteriormente, el interés en la investigación de la neuropsicología en las patologías psiquiátricas es de finales de los años 70 y se debe a un cambio en la visión sobre las mismas gracias al avance de la ciencia y los descubrimientos realizados a nivel de las neurociencias en estos últimos años....

Es de esperar que, a medida que las neurociencias amplíen su conocimiento sobre el sustrato de los procesos mentales y las enfermedades psiquiátricas, la neuropsicología también ampliará sus horizontes y continuará en la construcción de este nuevo puente entre la mente y el cerebro....

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DESÓRDENES AFECTIVOS. CAUSAS, CORRELACIONES, CONSECUENCIAS Y CORRECCIONES

Andrea Marquez Lopez-Mato Oscar Boullosa
 

No es nuestra intención reiterar conceptos clara y detalladamente descriptos en el capítulo sobre desórdenes afectivos en el libro Psiconeuroinmunoendocrinología I. La nueva propuesta, en aras de la aplicabilidad práctica, es repasar algunas de las principales alteraciones PNIE observadas en los desórdenes afectivos, recalcando la acción terapéutica que algunos tratamientos ejercen sobre estos desequilibrios moleculares, celulares, sinápticos y de complejos circuitos cerebrales y sistémicos....

Si bien el tratamiento antidepresivo inicial difiere en su tiempo de latencia y en la normalización de la signosintomatología depresiva, el único modo de asegurar su eficacia es en la administración a largo plazo. Sólo en la administración crónica se logra restaurar los mecanismos adaptativos descriptos en este capítulo. La eficacia a largo plazo se objetiva, en estudios y en la observación clínica, en que una molécula pueda mantener la respuesta alcanzada,lograr la remisión y evitar las recurrencias....

 

Dejemos entonces como corolario que el resultado del tratamiento antidepresivo es mucho más que la mejoría de la sintomatología depresiva. Se trata de revertir cambios funcionales hipocampales (y probablemente de otras regiones cerebrales), que por fallas en los mecanismos de protección neurotrófica llevan a las neuronas a estados de vulnerabilidad.

Todo buen tratamiento antidepresivo debe propender no sólo a aliviar los síntomas sino también a que el individuo recupere su funcionamiento social, familiar y laboral, su independencia y su poder de decisión en libertad. Es decir que no basta con restaurar la capacidad de resiliencia celular, sino que se debe lograr aumentar la capacidad de resiliencia personal. Para ello el tratamiento biológico per se puede no ser suficiente, haciéndose imprescindible la utilización de variadas técnicas psicoterapéuticas individuales y vinculares. Sólo de este modo podremos ayudar a nuestros pacientes a adquirir un bagaje biológico, psicológico y social que les  permita enfrentar crisis vitales, responder a las mismas adaptativamente, aprender aprehendiendo nuevos desafíos resignificándolos como nuevas oportunidades y dejar de ser vulnerables a recaídas depresivas. 

 

Bibliografia complementaria sugerida

 

 

Abdala E.N.: Las Depresiones. Una Perspectiva Psicobiológica. Ed. Salerno. Buenos Aires, Argentina. 2000.

Barden N.: Modulation of glucocorticoid receptor gene expression by antidepressants drugs. Pharmacopsychiatry 29 (1) : 12-22, 1996.

Berman RM.; Belanoff JK.; Charney  DS.; Schatzberg AF.: Principles of the pharmacotherapy. Cap 31. Pp419-32. In: Charney DS.; Nestler EJ.; Bunney BJ.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999. 

Boullosa O.: Desordenes afectivos En: Marquez Lopez Mato A. Psiconeuroinmunoendocrinología. Aspectos epistemológicos, clínicos y terapéuticos. : Ed. Polemos.. 2002. Buenos Aires, Argentina

Charney DS.; Berman RM.; Miller HL.; Treatment of depression. Cap 34 pp 705-731. In: Schatzberg AF.; Nemeroff ChB.: Textbook of Psychopharmacology (2nd edition) Ed. American Psychiatric Press. Washington, DC, USA. 1998.

Duman RS.: The Neurochemistry of Mood Disorders: Preclinical Studies. Cap. 26. Pp.333-47. In: Charney DS.; Nestler EJ.; Bunney BJ.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Garlow SJ.; Musselman DL.; Nemeroff ChB.: The Neuchemistry of mood disorders: Clinical Studies. Cap. 27. pp 348-64. In: Charney DS.; Nestler EJ.; Bunney BJ.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Georgotas A., Cancro R.: Depression and Mania. Ed. Elsevier. New York, USA. 1988.

Gore M.: Nuevos Targets Antidepresivos Postsinápticos-Antagonistas de los Receptores NMDA. (Cap. 2). en Fernández-Labriola R., Kalina E. (compiladores): Psiquiatría Biológica Argentina 2001 (pp.35-72). Ed. Cangrejal. Buenos Aires, Argentina. 2001.

Holsboer F.: Clinical Neuroendocrinology. Cap 12. pp. 149-61. In: Charney DS.; Nestler EJ.; Bunney BJ.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Joseph R.: Neuroanatomy of Psychosis. Depression, Mania, Hysteria, Obsessive-Compulsions, Hallucinations, Schizophrenia. (Chap. 17). in: Joseph R.: Neuropsychiatry, Neuropsychology, and Clinical Neuroscience 2nd Edition (pp. 595-622). Ed. Williams & Wilkins. Balltimore, Maryland, USA. 1996.

Mendlewicz  J.: Avances en Psiquiatría Biológica. Ed. Masson. Barcelona, España. 1992.

Musselman D., DeBattista C., Nathan K., Kilts C., Schatzberg A., Nemeroff C.: Biology of Mood Disorders. (Chap. 27). in: Schatzberg A; Nemeroff C. Textbook of Psychopharmacology. 2nd Edition. (pp: 549-588). Ed. American Psychiatric Press. Washington, USA.1998.

 

Nestler EJ.; Hyman SE.: Mechanisms of Neural Plasticity. Cap.5. pp. 61-72. Charney DS.; Nestler EJ.; Bunney BJ.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Post R., Weiss S. Neurobiological models of recurrence in mood disorder. pp: 365-84. in: Charney D., Nestler EJ., Bunney BS. Neurobiology of mental illness. Oxford University Press. NY, USA. 1999.

Vazquez G.: Es la depresión una enfermedad neurodegenerativa? . (Cap.: 1 pp.17-34). en Fernández-Labriola R. y Kalina E. (compiladores). Psiquiatría Biológica Argentina 2001. Cangrejal Editores, Buenos Aires, Argetina. 2001.

Zaratiegui R. 2002. Hacia nuevas dianas moleculares en el tratamiento de los trastornos del ánimo. Primer Congreso Argentino Virtual de Neuropsicofarmacología. CANP

Se sugiere completar la bibliografía con la de los capítulos

-   eje adrenal

-   eje tiroideo

 

-    stress I y II

 



ORDENANDO LOS DESORDENES AFECTIVOS
 

                                                              Andrea Marquez Lopez-Mato
 

Luego del capítulo sobre la neurobiología y la psiconeuroinmunoendocrinologia de la depresión, creo oportuno incluir en forma sinóptica las principales diferencias entre los distintos desordenes afectivos, según la cuestionada clasificación del DSM-IV....

Aclaremos que, a nuestro entender, la depresión endógena es una enfermedad crónica, recurrente y evolutiva que afecta a todo el organismo y no sólo al cerebro....

Todos los sistemas PNIE y no sólo el cerebro,  se deprimen en su funcionalidad. La consecuencia es que se pierden las respuestas adaptativas hacia el medio interno y externo.... Creemos que el cerebro, recibe “biológicamente” y expresa “psicológicamente” esta disfunción global...

Vistas desde esta perspectiva podríamos graficar  la gravedad clínica de los desordenes afectivos  y sus  alteraciones biológicas como una escalera de peldaños tradicionales de madera....

 El rellano, la parte más predominante de la misma es la depresión melancólica con el paciente agotado, sin energía descansando en él, indeciso, mirando hacia atrás con culpa e incapaz de continuar su viaje hacia un proyecto.

El escalón más alto sería la depresión psicótica y el más bajo la distimia, por presentar en exceso o en menor cuantía los sintomas anteriores.

La depresión atípica es, también el primer escalón pero de una escalera de material con escalones más pesados, más altos y con más carga. El paciente busca energía extra para poder comenzar a transitarla.

           La depresión reactiva es el piso, donde se construyó la escalera y se puede comenzar a treparla o no de acuerdo al tiempo de evolución y adaptación.

            La depresión estacional también sería el primer escalón pero de una escalera de mármol, con alguien acostado acurrucado por el frío.

             La depresión bipolar es otra escalera, totalmente distinta a la descripta. Es una escalera mecánica que sube y baja paralela a la anterior

  Tengamos, entonces, presente que no todas las escaleras son iguales, que no todos los descensos son parecidos ni todas las cimas son equivalentes. Cada cuadro depresivo tiene una biología y una clínica diferente. Y, más importante aún, cada paciente depresivo tiene una singularidad bio-psico-social sobre la cual se desarrolla su enfermedad.

 
 



SUICIDIO. EPIDEMIOLOGÍA, CLÍNICA Y NEUROBIOLOGÍA

Sebastián Alvarez Grandi

    Es curioso pensar como el ser humano, programado instintivamente para proteger su vida pueda provocarse, por decisión propia, la muerte a si mismo. Sin embargo, mueren a diario un millar de personas en el mundo por causa del suicidio, lo que plantea un problema sanitario significativo....

En el siguiente capitulo se desarrollan los aspectos neurobiológicos intervinientes , junto con correlatos clinicos y epidemilogicos....

                          Debemos recordar que la naturaleza suicida sigue siendo, en gran parte, aún desconocida, y que de nuestros esfuerzos por conocer los patrones íntimos de éste comportamiento depende el perfeccionamiento de los recursos para su prevención. Como conclusión recordemos las palabras de Aaron Beck, quien nos decía que la “falta de esperanzas es uno de los indicadores más exactos de suicidio a largo plazo”....

Bibliografia complementaria sugerida:

Abdala E.: Suicidio. En: Las depresiones, una perspectiva psicobiológica. Editorial Salerno. 7:355-378. Buenos Aires. Argentina. 2000.

Alvarez Grandi S.: Mortalidad por suicidio en la Provincia de Tucumán 1997-2001. En: Psiquiatría forense, sexología y praxis. Año 10 Vol 4 No 3 15: 46-57. 2003.

Apter A., Laufer N., Bar-Sever M., Har-Even D., Ofek H.: Serum cholesterol, suicidal tendencies, impulsivity, aggresion, and depression in adolescent psychiatric inpacients. En: Biol Psychiatry 1999;46:532-541.

Arranz B., Rosel P., Cano R., Ramírez N., Dueñas R., Navarro M., San I.: Alteder 5HT2A binding sites and inositol triphosphate levels in hippocampus from depressed suicide victims. En: Different regional distribution of the 5HT reuptake complex, the 5HT2A receptors and their second messenger IP3 in human brain. Neurosci Res Comm 24 (2):107-115.1999.

Bertolote J., Fleischman A.: Suicidio y diagnóstico psiquiátrico: una perspectiva mundial. En: World Psychiatry, Oficial Journal of the WPA 2002; 1 (3):181-185.

Bourgeois M., Facy F., Rouillon F., Verdoux H.: Epidemiología del suicidio. En: Encyclopédie Médico-Chirurgicale. Editions Scientifiques et Médicales elsevier SAS. E-37-397-A-10. París. Francia. 2001.

Cisneros C.: Neurobiología del suicidio. En: Avances en psiquiatría biológica Vol. 4. 62-71. Nuevo Milenio Editores. 2003.

Coryell W., Schlesser M.: The dexamethasone suppresion test and suicide prediction. En: Am J Psychiatry 2001; 158:748-753.

Duarte C., Bordin I., de Paula C., Hoven C.: Comportamentos suicidas em adolescentes brasileiros: análise exploratória de prevalência e fatores de risco. En: Psiquiatría y salud integral, 2002; 2(4):32-37.

Evans D., Golden R.: The dexametasone suppresion test: a review. En: Nemmeroff C., Loosen P. Clinical Psychoneuropharmacology. . 14: 327-328. John Wiley & Son . New York. EEUU. 1987.

 

Galli E.: Neurobiología del suicidio. Neuroquímica del suicidio: en busca de un predictor. En: La depresión: rompiendo barreras. (pp. 46-47) Ed. Forma e imagen. Lima, Perú. 1996.

Gelder M., Mayou R., Geddes J.: Suicidio y conducta autolítica. En: Psiquiatría. 241-256. Oxford University Press. Madrid, España. 1999.

Loosen P.: The TRH stimulation test in psychiatric iorders: a review. En: Nemmeroff C., Loosen P. Clinical Psychoneuropharmacology. 15. 343-344. John Wiley & Son. New York. 1987.

Lopez-Mato A.:Cronobiología. En: Psiconeuroinmunoendocrinología, aspectos  epistemológicos, clínicos y terapéuticos. 9: 151-158. Editorial Polemos. 2002.

Lupo C., Giolito I., García C.: Niveles de 5 HIAA – HVA y MOPEG en líquido cefalorraquídeo post-mortem en suicidas y no suicidas. En: Vertex Vol VI 165-168 1995.

Mufti R., Balon R., Arfken C. Low cholesterol and violence. Psychiatric Services 49 (2): 221-4, Ref.: 13, Feb 1998.

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Stein D., Zohar J., Simeon D.: Compulsive and impulsive aspect of self-injurious behavior. En: Neuropsychofarmacology: The fifth generation of progress. 1751-1752. Lippincot Williams & Wilkins editors. Philadelphia. EEUU. 2002.

Téllez-Vargas J.: Suicidio: En: Téllez-Vargas J., Gaviria S., Burgos de Taboada C. Afrodita y Esculapio, una visión integral de la medicina de la mujer. 337-356. Nuevo milenio editores. Bogotá. Colombia. 1999.

Wood S., Baker B.: Cost-effectiveness of the newer generation of antidepressants. En: Neuropsychofarmacology: The fifth generation of progress. 1133-1134. Lippincot Williams & Wilkins editors. Philadelphia. EEUU. 2002.

 


TRASTORNO BIPOLAR INFANTO-JUVENIL

Oscar Boullosa

            Cuando hablamos de trastorno bipolar de la infancia nos hallamos ante un nuevo capítulo de la psicopatología infantojuvenil. Se corre el riesgo tanto de un sobrediagnóstico como de un subdiagnóstico, tanto de no tratar a un paciente con una grave enfermedad como de tratar a un individuo y su familia cuando esto no es necesario. Se corre el riesgo de hacer iatrogenia por negligencia, desconocimiento o desinformación....

El trastorno bipolar es crónico y recurrente, y con frecuencia su inicio ocurre durante la infancia, pasando a veces desapercibido durante años u ocultado por la familia con la excusa de ser un rasgo familiar, a veces incluso pintoresco. La evolución, sobre todo sin tratamiento adecuado ni psicoeducación lleva generalmente a un deterioro cognitivo y social. El fenómeno de anticipación aumenta la prevalencia a edad temprana, por lo cual no debe sorprendernos el debut cada vez más precoz, obligándonos a los diagnósticos tempranos....

 

 

La confusión diagnóstica actual deja en evidencia la necesidad de trabajar sobre nuevos criterios que identifiquen con más claridad al trastorno bipolar de inicio en la infancia. Esta herramienta será indispensable para llegar al diagnóstico temprano antes mencionado, que nos permitirá establecer a continuación la terapéutica racional que permita una evolución más benigna de la enfermedad....

Finalmente el tratamiento farmacológico será a base de estabilizadores del humor con propiedades neuroprotectoras, y sólo de ser necesario el agregado de aquellos antidepresivos que presenten menor posibilidad de inducir al switch, por el menor tiempo posible para evitar también la evolución hacia estados mixtos y ciclación más rápida, que tornarían más maligna la evolución....

Los primeros pasos hacia el reconocimiento y manejo del trastorno bipolar de la infancia están dados. De una actitud profesional responsable dependerá el control y la estabilización de estos cuadros que, de otra manera, evolucionarán malignamente a un deterioro personal, familiar y social sin retorno....

Bibliografia complementaria sugerida:

Boullosa O; Márquez C; y col. 1997. Tests psiconeuroendocrinológicos en depresión infantojuvenil. Revista de comunicaciones de la Asociación Argentina de Psiquiatras. Año IV, Nº 7. pp: 10-15.

Boullosa O. 2002. Eje córtico-límbico-hipotálamo-hipófiso-tiroideo. in: Psiconeuroinmunoendocrinología. Aspectos epistemológicos, clínicos y terapéuticos. Editorial Polemos. Buenos Aires. pp: 173-183.

Boullosa O. 2002. Desórdenes afectivos. in: Psiconeuroinmunoendocrinología. Aspectos epistemológicos, clínicos y terapéuticos. Editorial Polemos. Buenos Aires. pp: 215-230.

Carlson G. 2000 Very-Early-Onset Bipolar Disorder: Does It Exist? Chapter 13. in: Rapoport J. Childhood Onset of “Adult” Psychopathology. American Psychiatric Press. Washington DC. pp: 303-329.

Carlson G. 2002. Age at onset, childhood psychopathology, and two year outcome in psychotic bipolar disorder. Am J Psychiatry 159 (2). pp: 307-309.

Cetkovich-Bakmas M. 2002.  Aspectos neurobiológicos del trastorno bipolar. Primer Congreso Argentino Virtual de Neuropsicofarmacología. CANP.

García Boneto G. 2003. El trastorno bipolar. Diagnóstico y terapéutica. Raffo neurociencias. pp:7.

López-Mato A; Boullosa O. 2002. Eje córtico-límbico-hipotálamo-hipófiso-adrenal. in: Psiconeuroinmunoendocrinología. Aspectos epistemológicos, clínicos y terapéuticos. Editorial Polemos. Buenos Aires. pp: 159-172.

Möller HJ; Flores-Amargos D; et al. 2001. New findings in the acute treatment of bipolar depression. Abstract 5072-04. World Journal of Biological Psychiatry. Vol 2, Supl 1. 7th World Congress of Biological Psychiatry. Berlín.

Papolos D; Papolos J. 1999. The bipolar child. Broadway Books. New York.

Zaratiegui R. 2001. Terapéutica del trastorno bipolar. Congreso Internacional de la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP). Buenos Aires.

Zaratiegui R. 2002. Hacia nuevas dianas moleculares en el tratamiento de los trastornos del ánimo. Primer Congreso Argentino Virtual de Neuropsicofarmacología. CANP.

 
 


 STRESS. Parte I: VULNERABILIDAD

(una cara de la moneda)


Andrea Marquez Lopez-Mato, Gonzalo Illa
 

                   Este capítulo es la ampliación y actualización del editado en PINE I. Hay conceptos clásicos que no hemos cambiado, así como tampoco hemos variado nuestra concepción del stress como perdida de mecanismos adaptativos que pueden reenfocarse como parte de la teoría del caos. Compararemos esta teoría con la de carga alostática e incorporaremos nuevas conceptualizaciones de diferentes modos de respuesta a la alarma, al stress y al conflicto. Estos se hallan magistralmente explicados en el capítulo sobre Trastornos de Ansiedad escrito por el Prof. M. Márquez....

Cuando intervenimos biológicamente debemos siempre recordar el concepto de Post, quien refiere que algunas alteraciones que se detectan en los desórdenes psiquiátricos pueden ser compensatorias y adaptativas; esto quiere decir que pueden ser parte de mecanismos terapéuticos endógenos más que una parte del proceso patológico.

Es tan importante medicar cuando es necesario como no medicar cuando no es imprescindible, ya que puede ser incluso iatrogénico....

Dijimos que nuestro organismo es un sistema fractal. Como tal no es ordenado y debe permanentemente adaptarse a cambios. Según la teoría del caos no siempre podemos predecir el comportamiento de un sistema, aunque lo conozcamos. Es más, no necesariamente entenderemos lo que podemos predecir. Sin embargo cuantas más variables podamos medir, más predicciones de probabilidad podremos hacer. En nuestros mecanismos de adaptación al distress estamos lejos de conocer todas las variables....

 
 


STRESS. Parte II: RESILIENCIA
( la otra cara de la moneda)

Andrea Marquez-Lopez Mato

En el capítulo anterior, definimos al stress y describimos los mecanismos adaptativos y desadaptativos que nuestro sistema PINE pone en juego para afrontarlo o confrontarlo. Explicamos que un individuo es vulnerable al stress cuando le origina conductas perturbadas que generalmente se traducen en distintos cuadros de ansiedad o depresión o dan origen a patología psicosomática. El reverso de la moneda es ser resiliente....

Resiliente es aquél que enfrenta una situación hostil y/o aversiva y sale fortalecido. El término, que proviene de antiguas filosofías orientales, también se aplica en la física a la capacidad de resistencia plástica de algunos materiales.La misma es tan antigua como para que molecularmente la presente cada célula de nuestro cuerpo, tan actual como para que la despleguemos como personas y tan compleja como para que la transmitamos y la transformemos culturalmente. Nature and nurture nos dan vulnerabilidad o resiliencia. Crezcamos resilientes con capacidad de desarrollar plasticidad biológica y psicosocial ante cada amenaza. Recordemos que ya desde la filosofía china se define a la crisis con la unificación de los ideogramas de peligro más oportunidad....

Cada situación amenazante o adversa significa un peligro. Si somos resilientes, veremos en cada crisis una oportunidad para fortalecernos....

Bibliografía complementaria sugerida:

Bonet J., Luchina C.: El Stress, La Integración Central de la Respuesta y el Sistema de Respuestas Neuroinmunoendócrinas. en: Arias P., Arzt E., Bonet J., y col.: Estrés y Procesos de Enfermedad. (pp. 65-93). Ed. Biblos. Buenos Aires, Argentina, 1998.

Braverman M.T.: Research on Resilience and its Implications Tobacco Prevention. Nicotine Tob Res 1999, (1) suppl 1: S 67-72.

Brown MR.; Koob GF.; Rivier C.: Stress Neurobiology and Neuroendocrinology. Ed. Dekker M. New York, USA. 1991.

Charney D., Bremner D.: The Neurobiology of Anxiety Disorders. in: Charney D., Nestler E.J., Bunney B.S. Neurobiology of Mental Illness. (pp: 494-517). Ed. Oxford University Press, New York, USA. 1999.

Halbreich U., Olympia J., Carson S., et al.: Hypothalamo Pituitary Adrenal Activity in Endogenously Depressed vs PTSD Patients. Psychoneuroendocrinology 1989, 4 (5) 365-70.

Hein C., Nemeroff Ch.B.: The Impact of Early Adverse Experiences on Brain Systems Involved in the Pathophysiology of Anxiety and Affective Disorders. Biol Psychiatry 1999, 46: 1509-22.

Kellert S.H.: In the Wake of Chaos. University of Chicago Press. USA. 1993. 

Lopez JF., Akil H., Watson S.T.: Neural circuits mediating stress. Biol Psychiatry 1999, 46: 1461-71.

Lopez Mato A.: Vulnerabilidad a la Depresion y a la Ansiedad. Enfoque Psiconeuroinmunoendócrino. Serie Actualización y Tratamiento en Psiquiatría. AAT. Editado por AAP y Lab. Roche. (en prensa)

Nutt D., Davidson J.R.T., Zohar J.: Post-Traumatic Stress Disorder. Diagnosis, Management and Treatment. Ed. Martin Dunitz. London, England. 2000.

Yehuda R., Boissoneau D., Mason JW., et al. Glucocorticoid Receptor Number and Cortisol Excretion in Mood, Anxiety, and Psychotic Disorders.  Biol Psychiatry 1993, 34 (1-2) : 18-15.

Zieher L.M.: El procesamiento Neurobiológico de las Emociones Remodela la Estructura/Función en Amplios Sectores del Cerebro. Revista Universitaria de Psicofarmacología y Neurociencia 2001, 2 (11): 15-9.

 



 

NEUROBIOLOGIA DEL BURN OUT

O LA INSOPORTABLE RESPONSABILIDAD DEL SER MÉDICO
 

Andrea Marquez-Lopez Mato
 

El sindrome de Burn out o "sindrome del quemado" es una entidad de reciente descripción cuyas mejores definiciones pertenecen a Freunderber y a Malasch a quien le debemos el nombre de burn out. Esta misma autora diseñó los primeros cuestionarios para diagnosticarlo....

Este mismo sindrome puede llamarse, según denominaciones de otras escuelas, "sindrome del Desgaste" o estrés profesional, habiendo sido identificado en poblaciones profesionales muy selectivas como son:

· Profesionales de la salud

· Docentes

· Cuidadores

En el siguiente capitulo se desarrollan los aspectos epidemiologicos, clinicos y neurobiologicos que intervienen en este fenomeno, teniendo en cuenta a la resilencia como un conjunto de actitudes , conductas y consignas determinantes en la prevencion....

Isabel Perez Jauregui en su libro "Cuando el stress laboral se llama burn out" escribe maravillosamente lo siguiente: "La existencia del hombre se caracteriza por la búsqueda de sentido, por hallar valores a ser descubiertos y desplegados en nuestra vida personal y profesional. Es una búsqueda con aciertos y equivocaciones, con certezas y dudas. El movimiento existencial hacia la autorrealización y trascendencia en el mundo y con los otros es el sentido...En el trayecto de ese devenir profesional se va trazando una línea que puede sufrir una serie de vicisitudes y riesgos que hace deteriorar o perder la vocación...Cualquiera de nosotros puede sufrir estrés laboral, como Tomás, y resulta imprescindible dar una respuesta personal y social acerca de cómo encararlo..." 

Recordemos que en "La insoportable levedad del Ser " Tomás, su protagonista, se debate entre los contrarios de Parménides: Levedad y Pesadez. Este filósofo presocrático creía que todo lo animado y lo inanimado se debatía entre pares de contrarios al estilo de Belleza-Fealdad, Bondad-Maldad y en cada caso, sólo un antagónico era el deseable. En el caso de Pesadez-Levedad, el filósofo nunca pudo decidirse en cual era el ventajoso. Kundera como autor y Tomás como criatura imaginaria que expresa en parte su pensamiento, juegan permanentemente con este par antagónico. De ahí su titulo y su mensaje....

Yo creo que "La insoportable responsabilidad del Ser médico" solo será soportable y gratificante cuando encontremos el justo equilibrio entre otros dos pseudocontrarios: Placer y Deber....

 



 

LA ANSIEDAD Y SUS TRASTORNOS: MAS ALLA DE LA

PSICOBIOLOGIA
 

Miguel Marquez
 

La ansiedad y sus trastornos es un tema tan amplio que, de por sí, merece un libro entero; por lo tanto me disculpo de antemano por no abarcar toda su complejidad. Es más, solo he seleccionado algunas ideas que espero permitan la posibilidad de reflexionar sobre este tema a la luz de ciertas tendencias de la Neurociencia contemporánea. Son ellas el concepto de ansiedad como adaptación, como capacidad o habilidad que le ha sido dada al hombre en el decurso de su evolución y a los efectos de permitirle un mejor cumplimiento de sus metas y objetivos; el hecho de que existen más de un tipo de ansiedad patológica y la idea de que los diferentes trastornos que son agrupados en el capítulo de trastornos de ansiedad de las principales clasificaciones son singulares, diferentes, tanto en su fisonomía clínica descriptiva como en su etiopatogenia y su terapéutica

Bibliografía complementaria sugerida:

American Psychiatric Association: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th ed. (DSM IV). Washington (DC), American Psychiatric Association, 1994.

Bradshaw, J. (2001). Developmental Disorders of the Frontostriatal System. Neuropsychological, Neuropsychiatric and Evolutionary Perspectives. East Sussex: Psychology Press.

Damasio, Antonio  (2001) La sensación de lo que ocurre. Cuerpo y emoción en la construcción de la conciencia. Madrid : Debate. 

Figiacone, Silvia Renata (2002) Neuropsicología del Trastorno Obsesivo-Compulsivo ANXIA Publicación de la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad.  Vol. 6; 9 : 13

Gazzaniga Michael (1999) “El pasado de la mente” Barcelona : Editorial Andrés Bello

Goldberg, Elkhonon (2001) The Executive Brain. Frontal Lobes and the Civilized Mind. New York: Oxford University Press. 

Gray, Jeffrey (1982) The neuropsychology of anxiety. An inquiry into the functions of the septo-hippocampal system. New York : Oxford University Press

Gray, Jeffrey y Mc Naughton Neil (2000) The neuropsychology of Anxiety. New York : Oxford University Press

Kandel, Eric (1997) Neurociencia y Conducta. Madrid: Prentice Hall.

Harris, James (1998) Developmental Neuropsychiatry New York: Oxford University Press

Le Doux, Joseph (1996) The emotional brain. The Mysterious Underpinnings of Emotional Life. Touchostone. New York: Simon & Schuster.

Luria, A R (1973) The Working Brain. An introduction to Neuropsychology. New York: Basic Books.

Márquez, Miguel (2001) Bases psiconeurobiológicas de la ansiedad Boletín Neurológico. Fundación Alfredo Thomson ; Vols. 32, 33, 34

Márquez, Miguel (2004) Behind the Anxiety en Evidence and experience in Psychiatry – Vol 8 Personality Disorders. World Psychiatric Association Series (en prensa)

 Rakic, Pasko (1999). The Importance of Being Well Placed and Having the Right Connections en Great Issues for Medicine in the Twenty-first Century. Annals of the New York Academy of Sciences Vol. 882 New York : The New York Academy of Sciencies

Tallis, F. (1995). Obsessive Compulsive Disorder. A Cognitive and Neuropsychological Perspective. West Sussex: Wiley.

 

 

 



 

CONTINUUM ANSIEDAD-DEPRESIÓN.EL ÚLTIMO RECURSO HOMEOSTÁSTICO

Matías Bonanni

El presente artículo tiene como objetivo exponer una hipótesis relacional entre la depresión y la ansiedad.  Esta interacción es un punto que está actualmente en la mira de los investigadores, las posiciones parecen antagónicas y poco compatibles, ¿esta es una relación de continuidad o de comorbilidad?.  La contrariedad en este punto se da por el fundamento observacional que el médico utilice, si va a utilizar las clasificaciones basadas solo en la clínica de los manuales actuales no se puede adherir a otra combinación que no sea la comorbilidad. En cambio si utilizamos la visión biológico-funcional, marco dado en los párrafos que siguen, podemos acercarnos a la continuidad entre una y otra....

Bibliografía complementaria sugerida:

Bensabat, S., Selye, H. Stress. Ed. Mensajero, 1984.

Bonanni Rey R.A., Cardinali D.P., Algunas reflexiones fisiologicas sobre las bases neurovegetativas de la emoción. Pren Med Arg 78: 125-131. 1991.

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Cannon W.B. Organization for physiological homeostasis. Psysiol. Rev. 9: 399-431. 1929.

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Cooper JR., Bloom FE, Roth RH. The biochemical basis of neuropharmacology, 8va ed. Oxford University Press, 2003.

Chorpita, B.F. y Barlow, D.H.: The development of anxiety: the role of control in early enviroment, Psychol Bull, 124, 3-21. 1998.

DSM IV, 1995, Masson.

Dubini A., Bosc M., Polin V. ¿La serotonina y la noradrenalina afectan de forma diferente a la conducta y la motivación social?, Separata de: Europ Neuropsychopharm, Elsevier Science, 1997.

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Gold P.W., Goodwin F.K., Chrousos, G.P. Clinical and biochemical manifestations of depression: relation to the neurobiology of stress. N. Engl. J. Med. 319:348-353, 1988.

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Kolb B., Whishaw I.Q.: Fundamentals of human neuropsychology. Freeman, San Francisco, 1980.

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Nemeroff, C.B., Schatzberg, A.F. Psychopharmacology, 2nd. Ed. The American Psychiatry Press.1998.

Roca Bennasar M. Y cols., Trastornos del humor, 1999, Ed Médica Panamericana.

Sandi C., Venero C., Cordero M.I. Estrés, memoria y trastornos asociados. Ed. Ariel. 2001.

Tasman A., Kay J., Lieberman J., Psychiatry. Saunders Company, 1997.

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Zieher LM y cols., Psiconeurofarmacología clínica, 3ra. Ed. 2003.

 

 

  


ESQUIZOFRENIA

Andrea Marquez Lopez-Mato, Gustavo Hector Vazquez

 

Las esquizofrenias son un grupo de enfermedades heterogéneas de diferente etiología, de distintas manifestaciones sintomáticas, de evolución dispar y de pronóstico complejo. Por ello no es sorprendente que las alteraciones descriptas no sean patognomónicas ni constantes. Agreguemos que la cronicidad puede adicionar otras variables....

Recordemos además que hoy consideramos a las esquizofrenias como enfermedades donde se dan varios cotejos sintomáticos, que pueden manifestarse en mayor o menor medida en cada caso y evolucionar en forma independiente, requiriendo psicoterapia y farmacoterapia especial para cada uno. Estos cotejos (positivo, negativo, afectivo y cognitivo) han recibido distinta atención a través de la historia psiquiátrica. Esto se debe, a mi entender, a que la semiología clásica fue enturbiada mucho tiempo por concepciones farmacocéntricas. Así, al aparecer los primeros neurolépticos, con su acción alucinolítica y antidelirante se valorizó la importancia de la sintomatología positiva-productiva, y enseñabamos que esto era la verdadera esquizofrenia. Con el advenimiento de promazínicos mixtos que actuaban en la resocialización rescatamos a los síntomas negativos como la verdadera enfermedad ("las cenizas de la hoguera anterior"). Con el advenimiento de la clozapina re-descubrimos lo fundamental de la sintomatología afectiva de esta psicosis. Entendimos que la depresión es inherente a la enfermedad, y no solo secundaria a la cronicidad o al tratamiento. Poco después, y sobre todo desde el uso amplio de los antipsicóticos atípicos, nos asombramos de la mejoría cognitiva de los pacientes....

Sólo un buen estudio semiológico transversal y una buena historia evolutiva longitudinal permitirán realizar mejor nuestros diagnósticos, discriminar en forma más óptima las bases biológicas de cada forma clínica e instaurar luego la mejor terapéutica para cada caso particular.

Bibliografía complementaria sugerida:

Copolov DL.; RubinRT.: Endocrine Disturbances in Affective Disorders and Schizophrenia. Cap 7. Pp 160-94. Nemeroff ChB.; Loosen ET.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987

Doval O.; Gaviria M.: Resonancia Magnética Funcional: Una nueva ventana hacia la esquizofrenia. Archivos de Psiquiatría, 63 (2) : 103-122, 2000.

Egan MF, Goldberg TE, Kolachana BS, et al: Effect of COMT Val 108/158 Met genotype on frontal lobe function and risk for shizophernia. Proc Natl Acad Sci USA 98:6917-6922, 2001.      

Kapur S.; Seeman P.: Does Fast Dissociation from the Dopamine D2 Receptor Explain the Action of Atypical Antipsychotics? : A New Hypothesis. Am J Psychiatry, 158: 360-369, 2001.

Knable MB.; Kleinman JE.; Weinberger DR.: Neurobiology of Schizophrenia. Cap 28. Pp589-607. In: Schatzberg AF.; Nemeroff ChB.: Textbook of Psychopharmacology (2nd Edition). Ed. The American Psychiatric Press. Washington DC, USA. 1998.

Lieberman J.; Sheitman BB.; et al. : Neurochemical sensitization in the pathophysiology of schizophrenia deficits and dysfunction in neuronal regulation and plasticity. Neuropharmacol, 17: 205-229. 1997.

Lopez-Mato A; Malagold S.: Aspectos Neurocognoscitivos. en Tellez Vargas J, Lopez-Mato A. Aspectos Neurocognitivos de la Esquizofrenia. Perspectivas Latinoamericanas. Editorial Nuevo Milenio Eds. Bogota . 2001.

Monchablon A; Catatonías por neurolépticos. Editorial Ananké. Buenos Aires. Argentina. 1998

Stagnaro JC (comp); Alucinar y delirar. Tomo I y II . Ediotorial Polemos. Buenos Aires. Argentina. 1998

Straub RE, Jiang Y, MacLean CJ, et al: Genetic variation in the 6p22.3 gene DTNBP1, the human ortholog of the mouse dysbindin gene, is associated with schizophrenia. Am J Hum Genet 71:337-348, 2002.

Tamminga C.A.:  Schizophrenia in a Molecular Age. Review of Psychiatry,  Vol. 8 No. 4. American Psychiatric Press. Washington, DC, USA. 1999.

Volk DA.; Austin MC.; Pierri JS.; et al.: GABA Transporter-1 mRNA in the Prefrontal Cortex in Schizophrenia: Decreased Expression in a Subset of Neurons. Am J Psychiatry 158: 256-265, 2001.

 

Watson S.J.: Biology of Schizophrenia and Affective Disease. American Psychiatric Press. Washington, DC, USA. 1996.

Weiland S, Bertrand D, Leonard S: Neuronal nicotinic acetylcholine receptors: from the gene to the disease.Behav Brain Res 113:43-56, 2000.

Weinberger DR, Egan MF, Bertolino A, et al: Prefrontal neurons and the genetics of shizophrenia. Biol Psychiatry 50:825-844, 2001.

Weinberger DR: Implications of normal brain development for the pathogenesis of schizophrenia. Arch Gen Psychiatry 44:660-669, 1987.

 


TRASTORNOS DE LA ALIMENTACION

Andrea Marquez Lopez-Mato, Alejandra Vieitez

 

Es dificil reescribir este apartado cuando hay más de una decena de publicaciones nuestras sobre el particular. En cada una vamos incorporando los nuevos descubrimientos de los mecanismos centrales y periféricos vinculados a la regulación de la ingesta y la saciedad. (incluso asistiendo con sorpresa a la predominancia de los segundos sobre los primeros). Pero no queremos convertir este tema en una compleja descripción neurobiológica sin aplicabilidad clínica. por ello, a pesar de poder ser consideradas repetitivas, volveremos a consignar algunos hechos históricos, semiológicos y prácticos que hemos descripto en varios artículos. Hemos, así mismo, agregado teorías psicodinámicas, sistémicas y socioculturales sobre la génesis de los trastornos....

 Bibliografía complementaria sugerida:

Agras W.S. :Treatment of eating disorders”  pp. 869-879. In: Schatzberg, A.; Nemeroff, C. Textbook of  Psychopharmacology. American Psychiatric Press. USA. 1998.

Bhangi S., Muttingly D.: Medical Aspects of Anorexia Nerviosa. Ed. Wright. London, England. 1989.

Boyar R., Hellman L., et al.:Anorexia Nerviosa; Inmadurez de los Patrones de Secreción de LH en 24 hs”. New Engl J Med 1977, 292 : 861-5.

Crisp A., Hsu L., Chen C.:Perfil Hormonal Reproductivo en Anorexia Nerviosa Antes Durante y Después de la Restauración Ponderal”. Intern J Eat Disord 1982, 11 : 3-9.

Devlin M., Walsh B., et al.:Función del Eje Hipotálamo-Hipófiso-Gonadal en Anorexia Nerviosa y Bulimia”. Psych Research 1989, 28 (1) : 11-24.

Halmi K.:“Revisión de las Bases Biológicas de los Trastornos de la Alimentación”. In: Bloom F., Kupfer D.: Neuropsychopharmacology. The Fourth Generation of Progress. (pp. 1609-16). Ed. Raven Press. Nueva York, USA. 1995.

Jhotta M., Shibasaki T., et al.:Respuesta de ACTH y Cortisol Plasmáticos a CRH, y CRH Inmunorreactiva en LCR de Pacientes con Anorexia Nerviosa”. J Clin Endocrinol Metab 1988, 62 (2) : 319-24.

Kaye W., Strober M.:The Neurobiology of Eating Disorders”. In: Charney D., Nestler E., Bunney B.: Neurobiology of Mental Illness. Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Morley J., Mitchell J.: “Neurotransmitter/Neuromodulator Influences on Eating”.In: Ferrari E., Brambilla F.: Disorder of Eating Behaviour. A Psychoneuroendocrine Approach. (pp.11-21). Ed. Pergamon Press. Londres, United Kingdom. 1986

Niimi M.:The Rol of Anorectic and Orexigenic Peptides”. Nippon Rinsho Mar 2001, 59 (3) : 443-8.

Pirke, K.: “The Menstrual Cycle and its Disorders. Influence of Nutrition, Exercise and  Neurotransmitters”. Ed Springer Verlag. Berlín, Germany. 1989.

 


CEFALEA

Laura Gabriela Díaz

   Existen tratados interminables sobre el tema de las cefaleas, lo cierto es que si bien actualmente se puede inferir una base fisiopatológica aproximada para explicar algunos tipos de dolor, fundamentalmente la migraña, queda aún mucho por explicar sobre otras cefaleas, y también sobre la creencia entre los médicos en general que la causa más frecuente de dolor son los trastornos psicológicos. Es así como en la práctica diaria nos encontramos con pacientes sobremedicados con psicofármacos, que persisten con sus cefaleas, o peor aún éstas aumentan en intensidad o frecuencia, y recorren durante años consultorios de diferentes médicos y especialidades, sin encontrar una solución a lo que algunos no comprenden, puede ser un síntoma incapacitante, finalizando muchas veces en “curas mágicas”, como medida desesperada para aliviar sus síntomas. Entonces, a veces uno se pregunta si realmente algo cambió, desde la época de “esos personajes históricos”, cuando como comenté al principio de este capítulo: “La cefalea estaba rodeada de un halo de magia y misterio”....

Bibliografía complementaria sugerida:

Boullosa, O; López Mato A.; Actualización sobre neurotransmisión serotoninérgica. Rev. Arg. De Clínica Neuropsiquiátrica. 1997, Vol 5- Nº 4.

Breslau, N; Schultz, LR; Cefalea y Depresión Mayor.Asociación Específica con la Migraña. Neurology 54: 308-313, 2000.

Evans, W; Olesen, J; Migraine classification, diagnostic criteria, and testing. Neurology 2003; 60(suppl 2): S24-S30.

Goadsby, P; Lipton, R; Ferrari, M; Migraine- Current Understanding and treatment. NEJM 346: 257-270, 2002.

Micheli, F; Nogués,M; Asconapé,J; Fernández Pardal, M; Biller, J; Tratado de Neurología Clínica. Ed> Panamericana. 2002.

Silberstein,S; Lipton, R; Dalessio, D; Wolff’s Headache and other head pain. Seventh Edition.2001

 


MEDICINA PSICOSOMATICA

Coral Marquez

 Podemos definir a la somatización como la tendencia a experimentar y comunicar alteraciones somáticas y síntomas físicos sin hallazgos patológicos que lo expliquen, atribuyéndolos a enfermedades físicas y para lo que buscan atención médica....

Los síntomas somáticos  en ausencia de una enfermedad orgánica son muy frecuentes en la práctica médica. A través de los años han sido utilizados distintos  términos como "no específico, no orgánico, funcional, disfuncional y síntomas somáticos idiopáticos, etc. Por otro lado debido a la ausencia de base somática reconocida también han sido llamados idiosincráticos. La mayoría de estos términos tiene un acento peyorativo....

La somatización y sus trastornos se encuentran entre la frontera  de la medicina general y la psiquiatría....

Considerada como un proceso, va desde la presencia de síntomas leves relacionados con el stress hasta una importante  debilitación y discapacidad....

 

En el nivel terciario de atención médica los pacientes se presentan con quejas somáticas persistentes y crónicas como dolor de espalda, dolor facial atípico, disfunciones crónicas o pérdidas crónicas de alguna función como de la visión, la voz o hipoalgesias, asociadas con disfunciones psicológicas  específicas. Este proceso implica un tipo más severo de somatización incluyendo la hipocondría. Estos pacientes presentan generalmente una respuesta pobre al tratamiento lo que los convierten en consultantes crónicos. Las quejas somáticas resultan de complejos procesos mentales, algunos inconscientes, gatillados por factores familiares y expresados por síntomas psicológicos como en el caso de los trastornos psicosomáticos, o como una enfermedad psiquiátrica persistente como los trastornos somatomorfos....

A partir de los datos anteriores se obtiene como conclusión que el diagnóstico de trastorno somatomorfo se realiza recién en el nivel terciario de atención. Recién entonces el paciente recibirá  si lo acepta, un tratamiento psiquiátrico. Evidentemente, la somatización sigue siendo aún un diagnóstico por exclusión. El largo camino hasta este nivel favorece iatrogénicamente a esos pacientes, ya que cada nuevo estudio solicitado y negativo, lo mismo que la escasa respuesta a los tratamientos refuerza su convicción de padecer una enfermedad gravísima. La confirmación de estas creencias disfuncionales y la constitución de círculos viciosos actuarán como factores de agravamiento del problema de las consecuencias familiares y socioculturales que se generan y del  aumento del enorme gasto en salud que representan estos pacientes....

También podríamos, para acercarnos a la biología resaltar la similitud entre los mecanismos PNIE y los psicológicos. Así como lo biológico se mueve dentro de  límites que nos permiten la supervivencia,  la evaluación psicológica también se mueve dentro de límites que como mínimo nos aseguran una buena calidad de vida. Así como en lo biológico tenemos mecanismos de feedback, en lo psicológico tenemos mecanismos de feedback y feedforward. Así como por fallas biológicas puede dispararse el hipotálamo y producir un hipertiroidismo, pueden dispararse nuestros esquemas disfuncionales y del miedo producir un cuadro de ansiedad....

 Contestando las preguntas planteadas al inicio de este capítulo, es evidente que no existe medicina que no sea psicosomática....

La segunda pregunta “¿porqué un hombre enferma en un momento particular de su existencia y de una manera que le es propia” es bastante más difícil de contestar Creemos que porque por su biología, su mundo emocional, su historia de vida y sus mecanismos cognitivos, necesita hacerlo en ese momento y de esa manera para re-equilibrar su existencia....

Bibliografía complementaria sugerida:

Rof Carballo, J. Urdimbre afectiva y enfermedad. Editorial Labor, Barcelona España, 1960

Greenberg, L. Elliot, R.; Rice, L. Facilitando el cambio emocional. Paidos Iberica S.A. Barcelona España,1996

Barsky.A, Functional somatic syndromes. Annals of Internal Medicine, 1999 vol.130 issue 11 pág. 910-92.

 Epstein;R M. Quill, T; McWinney, I. Somatization reconsidered .Archives of Internal Medicine. 1999 v 159 p. 215

Righter,E Managing somatic preocupation American Family  Phisician, 1999 

Salkovskis, P; Bass Christopher. Hypocondriasis. in Science and practice of Cognitive BeahaviorTtherapy. David Clark Christopher Fairburn. Capitulo 13 Oxford University Press, Great Britain, 1997     

      


      ASPECTOS NEUROBIOLOGICOS Y ANTROPOLOGICOS DE LA DIFERENCIACION SEXUAL

Andrea Marquez Lopez-Mato, Alejandra Vieitez

Hemos incluido en este volumen capítulos especiales sobre la psicopatología femenina y masculina. De ahí que consideremos oportuno revisar las diferencias neurobiológicas y antropológicas de género (aún sabiendo que esta palabra tiene un significado que excede lo biológico para enmarañarse con concepciones culturales, variables según la época)....

Lo verdaderamente importante no es querer homologar nuestro modo de ser y nuestra conducta sino beneficiarnos de las diferentes maneras de encarar las tareas. Si los hombres afirman mejor de objetivos personales y empresariales, están mas capacitados para diseñar mejores estrategias de éxito final. Si las mujeres afirman mejor los logros interpersonales compartidos en interdependencia, diseñan mejores estrategias de organización....

Como dice Grey, los vínculos personales son un factor tan decisivo como el interés y los objetivos para cerrar un trato y en esto,  las reglas son de Marte y los modales son de Venus. Toda empresa personal o profesional necesita alguien que marque el rumbo hacia el éxito final pero también necesita alguien que lleve ese rumbo en armonía e interdependencia....

  Es entonces irrefutable que hombres y mujeres nacemos con estructuras cerebrales diferentes que nos aseguran propósitos y logros diferentes. Aclaremos que aceptar las diferencias neurobiológicas ayuda a reconocer  la igualdad en derechos y oportunidades sociales....

En los próximos dos capítulos se describirán los principales hitos diferenciales en la psicopatología masculina y femenina....

Bibliografía complementaria sugerida:

Gaviria Silvia Afrodita y Esculapio. Colombia 1998

Fisher H. Anatomia del amor. 1996

Pease A., Pease B.: Porque los Hombres no Escuchan y las Mujeres no Entienden de Mapas. Ed Amat. Barcelona, España. 2000.

Pease A y B. Porque os homen fazem sexo e as mulhers fazem amor. 2000

Pease Ay B. Porque os homens mentem e as mulheres choram. 2003

Budapest Z. La diosa en la oficina. 1993

Wargon C De mujeres, hombres y otros  percances. 1992

Grey J. Marte y Venus en el trabajo. 2002

 

 


PSICOPATOLOGIA DE LA MUJER

Andrea Marquez Lopez-Mato, Alejandra Vieitez
 

Un capítulo aparte dentro de este libro de psiconeuroinmunología le corresponde al género femenino. Si bien éste puede presentar la mayor parte de las mismas entidades psicopatológicas que el sexo masculino, las variaciones hormonales circadianas, circatrintianas y vitales le confieren características propias. La mujer  presenta en su vida etapas críticas como son la menarca el embarazo, el puerperio y la menopausia que tanto por los cambios antes mencionados como por los aspectos socioculturales le confieren una particular vulnerabilidad. La mayor incidencia  de enfermedad depresiva en la mujer 2:1 respecto al hombre da cuenta de ello....

 

El incremento en la expectativa de vida de la mujer ha aumentado los años en que se vive sin hormonas con función reproductiva.  Es decir que una mujer pasa sólo un tercio de su vida con estrógenos,  dos tercios con carencia de los mismos y sus efectos colaterales consecuentes. En esta etapa está a merced de presentar las enfermedades sobre las cuales los estrógenos tienen acción benéfica o protectora. Por lo tanto, pasa dos tercios de su vida con la misma causalidad de morbimortalidad que los hombres....

Las exigencias crecientes adquiridas con la evolución sociocultural, han llevado a pocas modificaciones del rol masculino y a un sinfín de cambios en el rol femenino. La mujer debe desarrollar conductas y acciones atribuidas al hemisferio izquierdo (raciocinio, competitividad, discriminación analítica, espacialidad, etc.), antes considerado occidental o masculino, además de continuar desarrollando las del hemisferio derecho (creación, estética, protección, maternaje, etc.) antes considerado oriental o femenino. La pérdida de viejos roles y la adquisición cada vez más imperativa de otros nuevos, necesita de una especial estabilidad emocional difícil de mantener....

Ser femenina, estar femenina y mostrase femenina por un lado y tener competitividad y competencia masculina por el otro es el mandato de estos tiempos. Lograr equilibrios entre las demandas y las posibilidades dependen de factores psicodinámicos  que sólo serán efectivos si asientan sobre psiquismos y redes neuroendocrinas indemnes, plásticas y en permanente maduración. Se trata de lograr equilibrio social mantenido por equilibrio personal mantenido por equilibrio hormonal....

Bibliografía complementaria sugerida :

Abdala E.N.:  La Depresión en la Mujer. Cap.10. en: Abdala E.N.: Las Depresiones. Una Perspectiva Neurobiológica. (pp. 441-74). Ed. Salerno. Buenos Aires, Argentina. 2000. 

Avis N.E., Brambilla D., McKinlay S.M., et al.: A Longitudinal Analysis of the Association Between Menopause and Depression. Results from the Massachusetts Women´s Health Study. Ann Epidemiol 1994, 4 (3) : 214-20.

Benardi F.: CNS: sex steroids and SERMs. Ann N Y Acad Sci, 2003, 997: 378-88.

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De la Gandara M.: Premenstrual Dysphoric Disorder: Long Term Treatment with Fluoxetine and Discontinuation. Acta Luso Esp Neurol Psiquatr Cienc Afines 1997, 25 (4) : 235-42.

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Halbreich U.: Psychotropic Effect of Estrogens and Selective Estrogen Agonists. in : XXII nd  CINP Congress. Brussels, Belgium. 2000.

Irwin R. et al.: Pregnenolone Sulfate Augments NMDA Receptor Mediated Increases in Intracellular Calcium in Cultured Rat Hippocampal Neurons. Neurosci Lett 1992, 141: 30-4.

Jensvold MF., Halbreich U., Hamilton J.A.: Psychopharmacology and Women. Ed. Americam Psychiatric Press. Washington DC, USA.1996.

Judge R., Romano S., Dillon J.: The Role of Fluoxetine in the Treatment of Premenstrual Dysphoric Disorder. 11th ECNP Congress. Paris, France. 1998.

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Leibenluft E.: Gender Differences in Mood and Anxiety Disorders. Ed American Psychiatric Press. Washington DC, USA. 1999.

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Matsunaga H, Sarai M, et al.: Gonadal function in young female affective illness associated with the menstrual cycle in relation to the polycistic ovary syndrome. Seishin Shinkeigaku Zasshi 1992;94(8):738-58

McEwen B.S.: Binding and Metabolism of Sex Steroids by the Hypothalamic-Piyuitary Unit: Physiological Implications. Ann. Rev. Physiol.1980, 42: 97-110.

Panay N. et al.: Estrogens and Behavior. in: Genazzani A., Petraglia F., Purdy R.: The Brain: Source and Target of Sex Steroid Hormones. (pp: 5-24). Ed. Parthenon Publishing Group. London, United Kingdom. 1996.

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Rubinow D.: Effects of Gonadal Steroids on Brain and Behavior. APA Annual Meeting. Chicago, USA. 2000.

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Téllez-Vargas J., Gaviria SL., Burgos de Taborda C.: Afrodita y Esculapio. Nuevo Milenio editores. Santafé de Bogota, Colombia. 1999.

Vieitez A., Lopez Mato A., Boullosa O., Illa G.: Depresión Climatérica. Alcmeon, Revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica, 2000, 9 (2) pp 134-154.

Viguera AC.: SSRIs in the treatment of PMDD: A critical review. APA Annual Meeting, Chicago, USA. 2000.

Xiao Ke Wu, et al: Detectan insulino resistencia a nivel gonadal en pacierntes con poliquistosis ovárica. Fertility and Sterility, 2003, 80 (4):954-965.

 

 

PSICOPATOLOGÍA DEL HOMBRE

Daniela Boralejo

 

En los últimos años, como consecuencia del aumento de la expectativa de vida, se ha puesto énfasis en la investigación del eje testicular con el objetivo de comprender y dar respuesta a problemáticas en el hombre adulto mayor que, según parecían, eran patrimonio de la mujer....

En la literatura actual se discute sobre la pertinencia de la terapia de reemplazo hormonal para los hombres, decisión no exenta de riesgos que provoca la misma polémica que en el caso de la mujer. Es cada vez mayor la disponibilidad de información sobre la incumbencia del eje gonadal masculino en los trastornos del estado del ánimo y deterioro cognitivo en el adulto mayor, en los pacientes que reciben tratamiento para el dolor crónico, en los pacientes adictos a opioides, en el HIV y  en la conducta agresiva....

Los psiquiatras nos encontramos a diario (y cada vez más frecuentemente) con pacientes que reclaman mejorar su calidad de vida. Se trata de un cambio revolucionario en el hombre: consultan más y se cuestionan sobre aquellas medidas que pueden tomar para disfrutar cada vez más de su pareja, la familia, el deporte y el trabajo. En este sentido, es fundamental conocer los cambios PNIE del adulto mayor para poder dar respuesta adecuada a su problemática; medicar síntomas psiquiátricos sin tener en cuenta el contexto de ese individuo puede llevar a enmascarar la clínica de hipogonadismo hipergonadotrófico que involucra mucho más que síntomas psiquiátricos. No podemos considerar como enfermedad a fenómenos que forman parte de nuestra evolución natural pero el subdiagnóstico es otro error que podemos cometer cuando le damos a nuestro paciente respuestas como: "Los años no vienen solos". Una vez más, la clínica es soberana. Un adecuado manejo de la información científica y el trabajo clínico interdiscipinario resulta la mejor respuesta para el paciente....

Bibliografía Complementaria Sugerida:

Delhez M; Hansenne M; Legros JJ. Andropause and psychopatology: minor symptoms rather than pathological ones. Psychoneuroendocrinology 2003;28(7):863-74

Hogervorst E; De Jager C; Budge M; Smith AD.  Serum levels of estradiol and testoterone and performance in different  cognitive domains in healthy elderly men and women. Psychoneuroendocrinology 2004 (29);405-421.

Lund B; Pharm D; Bever Stille A; Pharm D; Perry P. Testosterone and andropause: the feasibility of testosterone replacement therapy in elderly men. http: //www.medscape.com/viewarticle/418019

Morales A; Heaton JP; Carson CC. Andropause: a misnomer for a true clinical entity. J Urol 2000;163(3):705-12.

Shabsigh R; Zakaria L; Anastasiadis AG; Seidman. Sexual dysfunction and depression: etiology, prevalence ans treatment. Curr Urol Rep 2001; 2(6):463-7.

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MOTIVACION

Luis Alberto Semper

  Los trastornos vinculados a la motivación abarcan una amplia gama no sólo de desordenes psiquiátricos, sino clínicos, neurológicos y aún por abuso de sustancias....

   Existe relativamente poca información e investigación en este área. Por experiencias realizadas en el tratamiento de pacientes psicóticos en la Fundación de Ayuda al Enfermo Neuropsiquiátrico de Corrientes, nos encontramos con el gran escollo de la apatía o déficit motivacional, situación que nos incentivó a la investigación con los resultados que compartiremos a continuación....

  Daré en este capítulo conceptos y descripción fenomenológica de la motivación, luego una introducción a su neurobiología. Describiremos sus formas de expresión clínica y por útlimo realizaremos algunas sugerencias en relación con la terapéutica....

Bibliografía Complementaria Sugerida:

Atkinson, J.W. (1964) A theory of achievement motivation. Nueva York: Jhon Wiley.-

Barberá, E. (1995). Establecimiento de metas en la conducta motivada: perspectiva histórica. Revista de Historia de la Psicología, 3-4 (16), 103-110.-

Feather, N.T. (1982) Expectations and actions: Expectancy-value models in psychology, Hillsdale, N.J.: LEA.

Fernandez Abascal, E.G. (1997). Psicología General. Motivación y Emoción. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces, S.A.

Garrido, I. (1996). Motivación: funcionalidad y mecanismos de regulación de la acción. E. I.Garrido (Ed.), Psicología de la motivación. Madrid Síntesis.-

Halisch, F y Jul, J. (Eds.), (1987). Motivación, intention, and volition. Springer-Verlag.

Kuhl, J. (1987). Action control: The maintenance of motivational states. In F.Halisch and J. Kuhl (Eds.), Motivation, intention, and volition. Nueva York: Springer-Verlag.

Maslow, L. y Barberá, E. (19437). A theory of human motivation. Psychological Review, 50, 370-396.

Mayor, L. y Barberá  E. (1987). Motivación cognitiva: teorías basadas en expectativas y valencias.- Psicologemas, 1 (1), 51-86.

Nuttin, J. (1980). Theorie de la motivation humaine. Du besoin au projet d’action. Paris: Presses Universitaires de France. (Traducción esñola: teoría de la motivación humana. Edit. Piados, 1982).

Revé, J. (1994). Motivación y emoción. Madrid: McGraw-Hill.

Siguán, M. (1979). Prólogo. En J.Arnau, Motivación y Conducta. Barcelona: Fontanella.

Todt, E. (1982). La motivación: problemas, resultados y aplicaciones. Barcelona: Herder.

Weiner, B. (1980). Human Motivation. Nueva York: Holt, Rinehart, and Winston.

Guallart, M. Paul Lapedriza N. y Muñóz-Cespedes J.M. (2003). Rehablitación Neurológica de la apatía.- Conferencia II International Congress of Neuropsychology in the Internet.- http:www.serviciode.com/congress/pass/conferences/Guallart.html-

  

 


PERSONALIDAD Y EMOCION

Coral Marquez

Este capítulo, inicialmente iba a tratar sobre la biología de los trastornos de la personalidad. Pero, al ir conociendo más y más el mundo de las emociones y al considerar a ésta como la base de la misma me pareció más oportuno encararlo desde la emoción.

La emoción es indiscutiblemente necesaria para el hombre y su especie. Sin emoción no habría muchas posibilidades de supervivencia, sin emoción un hombre no podría desarrollar su personalidad, sin personalidad no habría posibilidades de supervivencia del hombre como ser social. Al escribir sobre las emociones desde el modelo biológico me pregunté si desde esos modelos no puede intentar explicarse los trastornos de personalidad....

 Por supuesto que no todo es biológico en la vida. Por eso como al hablar de emoción no podemos separar lo biológico de lo psicológico de lo social, parecería que la emoción es la base misma de la personalidad. Cualquiera de las supuestas fallas anteriormente citadas tiene su paralelismo en lo psicológico y su repercusión recíproca con lo social....

 

 


 

LA PSIQUIATRIA POSTGENOMICA

Carlos A. Soria
 

El Proyecto Genoma Humano (PGH)  ha concluido y su mapa se extiende ante nosotros.... 

Como Sedma, el décimo integrante de nuestro sistema solar, siempre ha estado allí, esperando que nuestra tecnología y voluntad lo dieran a conocer. El Big Bang de la genética ha acontecido y el potencial de las fuerzas desatadas promete hacer del siglo XXI,  el siglo de la biotecnología. Con espíritu científico debemos, por rigor, hacer una advertencia: el PGH está basado en una falacia, “El genoma humano”, como tal,  no existe. Un  objeto tan preciso no se puede definir ni en el tiempo ni en el espacio....

El propósito del proyecto es publicar la secuencia promedio o “unánime” de doscientas personas diferentes. La variación es una parte inherente e integral del genoma humano, o en realidad de cualquier genoma.  Nunca habrá un genoma humano establecido, solo conoceremos un promedio del mismo en un momento dado....

Los seres humanos tenemos la tendencia  irreductible  a exagerar la  estabilidad, a creer en el equilibrio. Quizás por que la vida sea lo contrario....

El genoma es un escenario dinámico, en constante evolución  La ecología, al igual que la genética, no trata de estados en equilibrio. Trata de cambios, cambios y cambios. Como prevenía Heráclito, “Sólo el cambio es permanente”....

  Tres oleadas de conocimientos nos trajeron hasta aquí, las grandes  revoluciones en la ciencia del siglo XX: la teoría cuántica, la biología molecular y la informática....

La mayor aventura biológica de la Historia nos ofrece un porvenir de esperanzas, riesgos y beneficios excepcionales. La Autobiografía de la especie, sus arcanos y secretos se brindan como moderna Revelación. Conviviremos con especies transgénicas y con polución génica. Veremos quimeras por fusión de especies, híbridos, clones de animales, úteros artificiales, mapa genético individual y  nuevas formas de discriminación, cirugía genética y geneticocracia,  sociobiologia,  terapias génicas, xenotransplantes, órganos humanos diseñados y ¿por qué no?,  clonación  total de un ser humano. Todo esto será la Psiquiatría Postgenómica.  Un mundo donde la información  se duplica cada cinco años, acicateado por la genética cuyo bagaje se duplica cada dos años. Plantear las preguntas, intentar respuestas,  anticiparnos a los hechos y a las consecuencias de los hechos  es nuestra obligación....

Bibliografía Complementaria Sugerida:

Alberts, Bruce, ed.,  ,Molecular Biology of the Cell, Garland, Nueva York, 1989.

Bacon, Francis, The Works of Francis Bacon, J. Rivington and Sons, Londres, 1778

Barnaby, Frank, The Gaia Peace Atlas: Survival into the Third Millennium, Doubleday, Nueva York, 1988.

Benedikt, Michael, ed., Cyberspace: Fist Steps, MIT Press, Cambridge, Mass., 1991

Bishop, Jerry E, y Michael Waldholz, Genome: The Story of the Most Astonishing Scientific Adventure of Our Time- The Attemp to Map All the Genes in the Human Body, Simon & Schuster, Nueva York, 1990.

Brook, James, e Ian Boil, eds., Resisting the Virtual Life: The Culture and Politics of Informations, City Lights, San Francisco, 1995.

Cranor, Carl F, ed., Are Genes Us? The Social Consequences of the New Genetics, Rutgers University Press, New Brunswick, N.J., 1994.

Darwin, Charles, Autobiography of Charles Darwin: 1809-1882, Nora Barlow, ed.,W.W. Norton, Nueva York, 1958.

Darwin, Charles, The Origing of Species, Watts, Nueva York, 1929.

Darwin, Charles, y Alfred  R.Wallace, Evolution by Natural Selection, Cambridge University Press, Cambridge, 1958.

Dawkins, Richard, The Blind Watchmaker, Norton, Nueva York, 1986.

De Chobam, Thomas, Summa Confessorum, F. Broomfield, ed., Louvain, París, 1968.

Fletcher, Joseph, The Ethics of Genetics Control: Ending Reproducción Roulette, Anchor Books, Garden City, Nueva York, 1974.

Frank-Kamenetskii, Maxim D., Unraveling DNA, VCH Publishers, Nueva York, 1993.

Gates, Bill, The Road Ahead, Viking, Nueva York, 1995 (Camino al futuro, Mc Graw -Hill-Interamericana, Madrid, 1995)

Grassé, Pierre P., Evolution of Living Organisms: Evidence for a New Theory of Trasnsformation, Academic Press, Nueva York, 1977.

Gould, Stephen Jay, The Mismeaure of Man, W.W. Norton, Nueva York, 1996.

Kaku, Michio, Visiones, Debate, Madrid, 1997.

___,Hyperspace: A Scientific Odyssey Through Parallel Universes, Time Warps, and the 10th Dimension, Anchor Books, Nueva York, 1995

Lee, Thomas F., Gene Future: The Promise and Perils of the New Biology, Plenum Press, Nueva York, 1995.

____, Proyecto Genoma Humano, Gedisa, Barcelona, 1994

Kitcher, Philips, The Lives to Come: The Genetic Revolution and Human Possibilities, Simon & Schuster, San Francisco, 1993.

Pillar, Charles y Keith R. Yamamoto, Gene Wars, William Morrow, Nueva York, 1988

Petersen John L., The Road to 2015: Profiles of the Future, Waite Group Press, Corte Madera, Cal., 1994

Regis, Ed, Nano: The Emerging Science of Nanotechnology, Little Brow, Boston, 1995

 Rifkin, Jeremy, The Biotech Century, Penguin Putnam Inc, New York, 1998. .

Sagan, Carl, Los dragones del edén, Grijalbo, Buenos Aires, 1982.

___ Miles de millones, Ediciones B.S.A, Barcelona, 1998

___ Pale Blue Dot: A Vision of the Human Future in Space, Random House, Nueva York, 1994. (Un punto azul pálido, Planeta, Barcelona, 1995)

Tofflin, Alvin, The Third Wave: The Classic Study of Tomorrow, Bantam Books, Nueva York, 1980. (La tercera ola, Plaza y Janés, Barcelona, 1994)

Weinberg, Steven, Dreams of a Final Theory, Panteón Books, Nueva York, 1992 (El sueño de una teoría final, Crítica, Barcelona, 1994)

Weissman, Sidney, Psychiatry in the new millennium, American Psychiatric Press, Washington D.C., 1999.

 

 



DISQUISICIONES FILOSOFICAS A MODO

DE EPILOGO de PINE II

¿LAS SANTAS AMIGDALAS DE PASCAL?

                                               Andrea Marquez Lopez-Mato

Blas Pascal siempre puso a Dios como valor supremo y a la intuición como una forma suprema de aprehender la realidad. Si bien exaltó la capacidad del pensamiento no lo consideró como un valor independiente. Creyó firmemente que el razonamiento no es el único modo de abarcar la realidad y que el empirismo es la base del conocimiento....

"El corazón tiene razones que la razón no entiende" es, a mi entender lógico-intuitivo, una metáfora acorde a los paradigmas de ese siglo, sobre la necesidad de revalorizar los sentimientos y las conductas más primarias, más primitivas y más instintivas....

Sin habérselo propuesto Pascal es el primero en defender la intuición y los instintos. Es decir las formas no racionales de reacción Quiere significar a aquellas respuestas que no dependen de circuitos telencefálicos superiores. Realiza una impecable e implacable defensa de las respuestas límbicas primarias (que hoy sabemos desencadenan respuestas globales de todo el sistema psiconeuroinmunoendócrino). He aquí la explicación al título de estas disquisiciones: las santas amígdalas de Pascal....

 


EJE CORTICO LIMBICO
HIPOTALAMO HIPOFISO ADRENAL

Andrea Marquez Lopez-Mato; Oscar Boulloza
 

El eje CLHHA es de vital importancia para la regulación de todos los mecanismos fisiológicos vinculados a la homeostasis, a la cognición, a la adaptación al stress, a las conductas anabólicas, a la  conservación de energia y a la sexualidad. Es, además, el responsable de la sincronización de todos los ritmos biológicos ya que el resto de las secreciones hormonales depende o es influida por la secreción de ACTH....

La CRH, por su parte, ejerce efectos de modulación inhibitoria sobre los ejes tiroideo, prolactinico, somatotrófico y gonadal y el sistema inmune....

Así, el eje CLHHA, siendo filogenética y ontogénicamente el más antiguo, continúa siendo en la actualidad un importante jerarquizador y regulador de los otros ejes vinculados a la psiconeuroinmonoendocrinología....

 

 

Bibliografia complementaria sugerida:

Asnis G.M.; Lemus C.Z.: Cortisol Secretion in Psychiatric Disorders. Chap.17. in: Nemeroff Ch.B., Loosen E.T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp. 369-83). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

Bonet J., Luchina C.: El Estrés, la Integración Central de la Respuesta y el Sistema de Respuesta Psiconeuroinmunoendócrina. en: Arias P., Arzt E., Bonet J., y col.: Estrés y Procesos de Enfermedad – Psiconeuroinmunoendocrinología. Modelos de Integración Mente-Cuerpo. Ed. Biblos. Buenos Aires, Argentina. 1998.

Coccaro E.F.: Neurotransmitter Function in Personality Disorders. in: Silk R.K.: Biology of Personality Disorders. (pp1-25). Ed. American Psychiatric Press. Washington, London. 1998.

Evans D.L., Golden R.N.: The Dexamethasone Supression Test: A Review. Chap 14. in: Nemeroff Ch.B., Loosen E.T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp.313-35). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

Gold P.W., Kling M.A., Calabrese J.R.; et al.: Physiological Diagnostic, and Pathophysiological Implications of Corticotropin-Releasing Hormone. Chap. 4. in: Nemeroff Ch.B., Loosen E.T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp. 85-104). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

Holsboer F.: Clinical Neuroendocrinology. Chap12. In: Charney D.S., Nestler E.J., Bunney B.J.: Neurobiology of Mental Illness. (pp. 149-61). Ed. Oxford University Press. New York, USA. 1999.

Kellner M., Knaudt K., Jahn H., et al.: Atrial Natriuretic Hormone in Lactate-Induced Panic Attacks: Mode of Release and Endocrine and Pathophysiological Consequences. J Psychiatr Res 1998, 32 (1) : 37-48.

Koob G.: The Behavioral Neuroendocrinolgy of Corticotropin-Releasing Factor, Growth Hormone-Releasing Factor, Somatostatin and Gonadotropin-releasing Hormone. Chap 12. in: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp 353-64). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Le Moal M., Mormede P., Stinus L.: The Behavioral Neuroendocrinology of  Arginine, Vasopressine, Adrenocorticotropic Hormone, and Opioids. Chap 13. in: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp.365-96). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Legros JJ.: Inhibitory Effect of Oxytocin on Corticotrope Function in Humans: are Vasopressin and Oxytocin Ying-yang Neurohormones? Psychoneuroendocrinol 2001, 26 : 649-55.

López-Mato A.: Vulnerabilidad Genética y Adquirida al Stress. X Congreso AAP, Buenos Aires, Argentina. Octubre 2000. Publicación Científica del Laboratorio Gador 2001.

López-Mato A., Boullosa O., Illa G., Vieitez A.: Dehidroepiandosterona. Aspectos Psiconeuroinmunoendocrinológicos. Alcmeon, Revista Argentina de Clinica Neuropsiquiátrica 1999, 8 (1): 15-26.

McDonald W.M., Krishnan R.R.: Vasopressin. in: Nemeroff Ch.B.: Neuropeptides and Psychiatric Disorders. (pp.111-127). Ed. American Psychiatric Press. Washington, USA. 1991.

Miller M.: Diseases of the Posterior Pituitary. Chap 19. in: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp. 513-540). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Moguilevsky J.A.: Glándula Suparrenal y Estrés. en: Arias P., Arzt E., Bonet J., y col.: Estrés y Procesos de Enfermedad – Psiconeuroinmunoendocrinología. Modelos de Integración Mente-Cuerpo. Ed. Biblos. Buenos Aires, Argentina. 1998.

Orth D.N., Kovacs W.J.: The Adrenal Cortex. Chap. 12. In: Wilson J.D., Foster D.W., Kronenberg H.M., Reed Larsen P.: Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). (pp. 517-664). Ed. WB. Sanders. Philadelphia, USA. 1998. 

Pedersen C.A.: The Psychiatric Significance of Oxytocin. Chap. 8. in: Nemeroff Ch.B.: Neuropeptides and Psychiatric Disorders. (pp.129-48). Ed. American Psychiatric Press. Washington, USA. 1991.

Petrusz P.; Merchenthaler I.: The Cortitropin-Releasing Factor System. Chap 7. in: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp. 129-83). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Reus V.I.: Disorders of the Adrenal Cortex and Gonads. Chap. 3. in: Nemeroff Ch.B., Loosen E.T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp. 71-84). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987. 

Wiedemann K., Jahn H., Yassouridis A., Kellner M.: Anxiolytic-Like Effects of Atrial Natriuretic Peptide on Cholecystokinin Tetrapeptide-Induced Panic Attacks: Preliminary Findings. Arch Gen Psychiatry 2001, 58 (4) : 371-377.

 

 

 

 


EJE CORTICO LIMBICO
HIPOTALAMO HIPOFISO TIROIDEO

Oscar Boulloza

 

El eje córtico-límbico-hipotálamo-hipófiso-tiroideo se encuentra ampliamente relacionado con distintos desórdenes psiquiátricos que claramente deben ser abordados desde un enfoque psiconeuroinmunoendocrinológico. La indudable función noradrenérgica de la TRH, los síntomas psiquiátricos de las endocrinopatías tiroideas y los síntomas tiroideos de algunos desórdenes psiquiátricos, nos obligan a pensar intergralmente, considerando al paciente como una unidad. El diagnóstico diferencial, basado también en pruebas que incluyen al eje tiroideo, nos permitirá elaborar pautas terapéuticas acertadas y nos aportará claridad pronóstica....  

Las catecolaminas están involucradas en la patogénesis de diversos desórdenes psiquiátricos, moduladas al menos en parte por la función tiroidea central. Es necesario entonces un buen funcionamiento tiroideo no sólo para un normal funcionamiento cognitivo y afectivo y sino también para ser dueño de una salud mental normal....

Bibliografía complementaria sugerida:

Bauer M.S., Droba M., Whybrow P.C: Disorders of the Thyroid and Parathyroid. Chap. 2. In: Nemeroff Ch.B., Loosen E.T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp. 41-70). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

Joffe R., Levitt A.: The Thyroid Axis and Psychiatric Illness. Ed. American Psychiatric Press. Washington, USA. 1993.

Lechan R.M., Toni R.: Thyrotropin-Releasing Hormone Neural Systems in the Central Nervous System. Chap. 10. In: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp 279-330). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Loosen P.T.: The TRH Test Stimulation Test in Psychiatric Disorders: A Review Chap. 15. In: Nemeroff Ch.B., Loosen E,T.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. (pp. 336-60). Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

McEwen B.S.: Effects of the Steroid/Thyroid Hormone Family on Neural and Behavioral Plasticity. Chap. 11. In: Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. (pp. 336-60). Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Reed Larsen P., Davies T.F., Hay I.D.: The Thyroid Gland. Chap. 11. In: Wilson J.D., Foster D.W., Kronenberg H.M., Reed Larsen P.: Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). (pp. 389-515). Ed. W.B. Sanders. Philadelphia, USA. 1998.

Sher L.: Role of Thyroid Hormones in the Effects of Selenium on Mood, Behavior, and Cognitive Function. Med Hypothesis 2001 (4) : 480-3.

Winokur A.: The Relevance of Thyrotropin-Releasing Hormone to Psychiatric Disorders. Chap. 2. In: Nemeroff Ch.B.: Neuropeptides and Psychiatric Disorders. (pp. 15-28). Ed. American Psychiatric Press. Washington DC, USA. 1991.

 

 



 

EJE CORTICO LIMBICO

HIPOTALAMO HIPOFISO PROLACTINICO

Gonzalo Illa

 

De esta forma hemos recorrido los puntos más destacados del eje prolactínico, advirtiendo la amplia repercusión fisiológica de esta hormona en los distintos sistemas. Consideramos, luego de plantear su interrelación con el eje tiroideo, sus correlatos conductuales, su rol inmunitario, su participación en el stress y los trastornos afectivos, así como también su amplia interacción con las sustancias inmunomodulatorias, que no correspondería asociar PRL exclusivamente con la lactancia o la pérdida de libido. Es imprescindible pensar entonces en la PRL como un importante sensor y a su vez una puerta de acceso al funcionamiento psiconeuroinmunoendocrinológico. Así, su conocimiento y estudio nos puede alertar acerca del riesgo o bien avisar sobre los aconteceres somáticos y psíquicos de nuestros pacientes....

Bibliografía complementaria sugerida:

Arias P., Arzt E., Bonet J., y col.: Estrés y Procesos de Enfermedad – Psiconeuroinmunoendocrinología. Modelos de Integración Mente-Cuerpo. Ed. Biblos. Buenos Aires, Argentina. 1998.

Ben-Jonathan N., Hnasko R.: Dopamine as a Prolactin (PRL) Inhibitor. Endocrinol Rev 2001,  22 (6) : 724-63.

Bole-Feysot C., Goffin V., Edery M., et al.: Prolactin and its Receptor: Actions, Signal Transduction Pathways and Phenotypes Observed in PRL Receptor Knockout Mice. Endocrinol Rev 1998, (3) : 225-68.

Calandra. R., De Nicola A.F..: Endocrinología Molecular. Ed. El Ateneo. Buenos Aires, Argentina. 1985.

Colombani-Vidal M.E., Scaglia H.: Formas Moleculares de Prolactina. Boletin Informativo de la Sociedad Argentina de Andrología 1996,  5 (4) : 79-92.

Haddad P.M., Helleweil J.S., Wieck A.: Antipsychotic Induced Hyperprolactinaemia: A Series of Illustrative Case Reports. J Psychopharmacol 2001, 15(4) : 293-5.

Intebi A.D., Beraldo L., Zuckerfeld R., et al.: Traumatic events in childhood and psychological aspects in hiperprolactinemia. In Abstracts: Xº International Congress of Endocrinology. San Francisco, USA. P2: pp 523, 1996.

 

Linkowski P., Spiegel K., Kerkhofs M., et al.: Genetic and Enviromental Influences on Prolactin secretion During Wake and During Sleep. Am J Psysiol 1998, 274 : 909-19.

Majumder B., Biswas R., Chattopadhyay U.: Prolactin Regulates Antitumor Immune Response Through Induction of Tumoricidal Macrophages and Release of IL-12. Int J Cancer 2002, 1-97 (4) :493-500.

Neill J.D.; Nagy G.N.: Prolactin Secretion and its Control.Chap. 33. in:  Knobil E.; Neill JD.: The Physiology of Reproduction. (pp. 1833-60). Raven press. New York, USA. 1994

Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Nemeroff Ch.B., Loosen ET.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987

Turrone P.; Kapur S.; Seeman MV.; et al.: Elevation of Prolactin Levels by Atypical Antipsychotics. Am J Psychiatry 2002; 159 (1):133-5.

Wilson J.D., Foster D.W., Kronenberg H.M., Reed Larsen P.:  Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). Ed. W.B. Sanders. Philadelphia, USA. 1998.

 

 



 

EJE CORTICO LIMBICO

HIPOTALAMO HIPOFISO SOMATOTROFICO

Andrea Marquez Lopez-Mato, Gonzalo Illa

 

La hormona de crecimiento o growth hormone (GH) es sintetizada, almacenada y secretada en las células somatotropas (35-50%) de la adenohipófisis. Filogenéticamente, pertenece a la familia molecular de la prolactina y el lactógeno placentario, por este motivo puede actuar por su gran similitud estructural sobre receptores de dicha familia....

La liberación de la GH es inducida por un factor hipotalámico, denominado GHRH (Growth Hormone Releasing Hormone o Factor Liberador de Hormona de Crecimiento o de Somatohormona). La GHRH es estimulada en forma positiva por todas las neuroaminas centrales, el stress (mediado por mecanismos opíodes), el sueño profundo, el ejercicio, los estrógenos y la hipoglucemia. La activación de receptores beta adrenérgicos y de todas las sustancias que activen a la somatostatina (la CRH, la IL-1 y el VIP, entre otros) disminuyen su liberación....

La respuesta de GH a la GHRH es influenciada por:

·                                  Hormonas gonadales (incrementada por estrógenos);

·                                  Obesidad (un IMC superior al 15% del ideal disminuye su acción);

·                                  Alimentación (incrementada en el ayuno).

Su inhibición es determinada por el Factor Inhibidor de la secreción de GH o Somatostatina, quien posee un mayor tono, y es potenciado por los glucocorticoides. Este factor puede bloquear la producción de otras hormonas hipofisarias, por lo cual también se lo conoce como paninhibina. Nos referiremos a él más adelante....

La secreción de GH es pulsátil con ondas de mayor amplitud cada tres o cuatro horas, con un patrón de secreción a predominio nocturno.

El ciclo vital de la hormona comienza en el primer trimestre fetal, se incrementa durante la niñez, presenta un importante pico puberal y comienza a declinar con la edad, al mismo tiempo que pierde su pulsatilidad....

En el presente capitulo se desarrollan los diferentes aspectos funcionales de cada uno de los agentes que intervienen en el eje , junto con la evaluacion mediante pruebas funcionales como la hipoglucemia provocada , o la estimulacion de secrecion de GH con diferentes agonistas de neurotransmisores ( clonidina, fenfluramina, clorimipramina) , teniendo en cuenta las diferentes variables encontradas en la clinica psiquiatrica.

Recordemos que del correcto equilibrio entre la GH y la prolactina depende la producción de factores de crecimiento neurales, indispensables para todas las funciones de crecimiento y desarrollo de resiliencia celular que son objeto de otro capítulo....

Bibliografia complementaria sugerida:

Nemeroff ChB.; Loosen ET.: Handbook of Clinical Psychoneuroendocrinology. Ed. Wiley J & Sons. New York, USA. 1987.

 Nemeroff Ch.B.: Neuroendocrinology. Ed. CRC Press. Florida, USA. 1992.

Thorner MO.; Vance ML.; Laws ER.; et al.: The Anterior Pituitary. Chap. 9 (pp 249-340). in: Wilson J.D.; Foster D.W.; Kronenberg H.M.; Reed Larsen P.:  Williams Textbook of Endocrinology (9th Edition). Ed. W.B. Sanders. Philadelphia, USA. 1998.

Lavin N.: Manual of Endocrinology and Metabolism (2nd edition). Ed Little Brown and Company. New York, USA. 1994. 

López-Mato A.; Boullosa O.; et al.: Psiquiatría Psiconeuroinmunoendocrinológica. Vertex, Revista Argentina de Psiquiatría 2000, 10 (38) : 269-80.

  


EJE CORTICO LIMBICO
HIPOTALAMO HIPOFISO GONADAL

Alejandra Vieitez

 

El eje córtico-límbico-hipotálamo-hipófiso-gonadal (CLHHG) ha sido históricamente estudiado en lo referente a patologías que involucran la endocrinología de la reproducción. En la actualidad se han ampliado sus fronteras, no sólo por incorporar al tejido adiposo en su regulación, sino también por haber adquirido un rol fundamental en patologías de resorte psiquiátrico. Es así que su correcto estudio y comprensión nos permitirán abordar tanto entidades que pueden afectar a la mujer en su etapa reproductiva y las que acompañan el fin de la misma, como aquellas que pueden afectar a ambos géneros como lo son los trastornos de alimentación....  

 

 

   Recordemos que el estado de ánimo es cíclico en la mujer por la gran influencia que los sistemas hormonales ejercen sobre los sistemas de neurotransmisión y neuropeptídicos diencefálicos y corticales. El 75% de las mujeres en etapa reproductiva presentan variaciones de humor que no precisan conductas terapéutica específica. Humorísticamente, se reconoce que la labilidad hormonal a que esta expuesto el género femenino hace que se las vea como hadas, geishas o brujas, según la etapa del ciclo en que se hallen. La depleción estrógenica también explica, en parte, los síntomas depresivos que pueden asociarse al climaterio. Pero, en algunas mujeres estos síntomas son más graves, con mas signos psíquicos y físicos productores de discapacidad en el funcionamiento psicosocial. En estos casos se requieren diagnóstico y tratamiento tempranos ya que pueden estructurarse como patologías invalidantes para su vida. Los desequilibrios hormonales que producen patología serán detallados en el capítulo de Psicopatología de la Mujer....

Bibliografia complementaria sugerida:

Bäckström T.: Estrogen and Progesterone in Relation to Different Activities in the Central Nervous System. Acta Obstet Gynecol Scand 1977,  66: 1-17.

Brosens I., Jacobs HS., Runnebaum B. (ed): LHRH Analogues in Gynaecology. Ed. Parthenon Publishing. New Jersey, USA. 1990

Carr B.R.: Disorders of the Ovaries and Female Reproductive Tract. In: Wilson, Foster, Kronenberg et al. Williams Textbook of Endocrinology. 9th  edition (pp. 751-817). Ed. Saunders Co. Philadelphia, USA 1998 

Frisch R.:Ingesta de Alimentos, Obesidad y Capacidad Reproductiva”. In: Vigersky RA.: Anorexia Nerviosa. (pp. 1149-63). Ed. Raven Press. Nueva York, USA. 1977.

Halbreich U.: Psychotropic Effect of Estrogens and Selective Estrogen Agonists. In XXIInd C.I.N.P. Congress. Brussels, Belgium, July 2000.

Hoffman G., Wray S.: Gonadotropin Releasing Hormone (GnRH). In: Nemeroff, Ch. (Edit), Neuroendocrinology. (pp. 185-219). Boca Raton, USA. CRC Press. 1992.

Kiriike N., Nishiwaki S., y col.: “Respuesta de gonadotrofinas a LHRH en Anorexia Nerviosa y Bulimia”. Acta Psych Scand 1988, 77 (4) : 420-6.

Klaiber E.L., Broverman D.M., Vogel W., et al.: Effects of Estrogen Therapy on Plasma MAO Activity and EEG Driving Responses of Depressed Women. Am J Psychiatry 1972, 128 : 1492-8.

Kopera H.: Estrogens and Psychic Functions. In: Van Keep P.A., Lauritzen C., (ed): Ageing and Estrogens. (pp 118-33). Ed. Karger, 1973.  

McEwen B.S.: Binding and Metabolism of Sex Steroids by the Hypothalamic-Piyuitary Unit: Physiological Implications. Annu Rev Physiol 1980,  42 : 97-110.

Panay N. et al.: Estrogens and Behavior. in: Genazzani A., Petraglia F., Purdy R.: The Brain: Source and Target of Sex Steroid Hormones. (pp: 5-24). Ed. Parthenon Publishing Group. London, United Kingdom. 1996.

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Scaglia HE.; Zylbersztein C.; Aquilano DR.: Receptores Hormonales. Cap 4. pp 63-95. In: terapia Hormonal en Ginecología. Ed El Ateneo

Toran-Allerand C.: The Estrogen/Neurotrophin Connection During Neural Development: Is Colocalization of Estrogen Receptors with the Neurotrophins and their Receptors Biologically Relevant?. Dev Neurosci 1996, 18 : 36-48.

 Ying S.Y.: Inhibins, Activins, and Follistatins: Gonadal Proteins Modulating the Secretion of Follicle-Stimulating Hormone. Endocr Rew 1998, 9 : 267-93.

 

 

 

 


EJE CORTICO LIMBICO HIPOTALAMO HIPOFISO GONADAL MASCULINO

Daniela Bordalejo

 

Si bien es conocido el rol de las hormonas masculinas sobre la diferenciación y maduración sexual, a nivel sistémico su papel es igualmente importante. La TT es una hormona "energética" por excelencia y las alteraciones en el eje determinan, en muchos casos, síntomas que aparecen en la consulta psiquiátrica: fatiga, ánimo depresivo, trastornos del sueño, disminución de la libido (ver capítulo de Psicopatología del Hombre).  Conocer la complejidad del eje permite comprender un poco más sobre el contexto de estos síntomas en el hombre....

Bibliografía complementaria sugerida:

Daniell HW. Narcotic-induced hypogonadism during  therapy for heroin addiction. J Addict Dis. 2002;21(4):47-53.

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Guay AT, Jacobson J, Perez JB, Hodge MB, Velasquez E. Clomiphene increases free testosterone levels in men  with both secondary hypogonadism and erectile dysfunction: who does and does not benefit?.

Harris E, Mahendra P, McGarrigle HH, Linch DC, Chatterjee R. Gynaecomastia  with hypergonadotrophic hypogonadism  and Leydig cell insufficiency  in recipients of high-dose  chemotherapy or chemo-radiotherapy. Bone marrow Transplant 2001;28(12):1141-4.

Holbrook JM, Cohen PG. Aromatase inhibition  for the treatment of idiopatic hypogonadotropic hypogonadism in men with premature ejaculation. South Med J. 2003;96(6):544-7.

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Plackiewicz E, Baldys-Waligorska A. Kallmann´s syndrome: skeletal and psychological aspects of late diagnosis. Ann Endocrinol (Paris). 2003;64(4):277-80.

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EJE ADIPOSO CORTICO LIMBICO

HIPOTALAMO HIPOFISO GONADAL
 

Alejandra Vieitez;Andrea Marquez Lopez-Mato

 
El tejido adiposo, ya no puede considerarse ya como una almohadilla protectora y aislante sino que se ha constituido en un órgano endocrino indispensable. Todas las funciones hormonales en relación con eje gonadal y a los mecanismos de regulación de la ingesta y la saciedad, lo hacen imprescindible para mantener la vida propia y la de la especie. Su reconocimiento y su estudio se hace imperativo en todas las situaciones patológicas, en las cuales pueda estar alterado. Más aún en la mujer donde los requerimientos metabólicos, que se traducirán en mayor o menor necesidad de grasa corporal,varían a lo largo de su vida reproductiva....

Resulta entonces, que la grasa no es una capa pesada y pasada de moda que haya que ocultar sino la más íntima y elegante de nuestras prendas interiores ya que nos vincula con la diferenciación de género, la alimentación, la sexualidad y la procreación....

Bibliografía complementaria sugerida:

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