La investigación siempre formó parte de los objetivos de nuestro equipo de trabajo.

     Cada paciente es un ser único que al padecer un modo de enfermar determinado nos enseña diariamente las variaciones individuales de cada manifestación    patológica. Pero aún teniendo en cuenta este principio básico de que no hay enfermedades sino enfermos, la determinación y consigna de ciertas pautas biológicas y psicológicas en algunas enfermedades nos permiten estandarizar diagnósticos que ayudarán a decidir terapéuticas y predecir pronósticos

    Así con los datos que arrojan la cuidadosa evaluación de nuestros pacientes realizamos investigación clínica aplicada. Nuestras principales líneas de investigación en la actualidad son:

  • Detección de marcadores neuroquímicos de desórdenes afectivos o del ánimo: mediante la cuantificación plasmática y urinaria de catabólitos de monoaminas y péptidos (FEA, AFA, MOPEG, HVA, 5HIA, serotonina, etc.) que funcionan como neurotrasmisores o neuromoduladores y se alteran en su equilibrio homeostáticos en determinados tipos de depresión permitiendo determinar subtipo clínico, metabólico y por ende orientar a su corrección terapéutica.

  • Detección de marcadores psiconeuroendócrinos de desórdenes afectivos mediante la valoración específica de trastornos tiroideos, suprarrenales gonadales o metabólicos, en ellos (CLU y cortisolemia, ritmo de secreción de cortisol, DST, DHEA, DHEAs, pruebas de estimulación adrenal , pruebas de TRH/TSH, LHRH/LH y FSH, de estímulo específico de GH, IGF, prolactina basal y post TRH etc.), lo cual permite abordajes terapéuticos novedosos y complejos, mas allá de lo psicofarmacológico.

  • Detección de marcadores específicos de depresión estacional (ritmo de serotonina, melatonina y cortisol) que permiten diferenciar a la misma de otros trastornos afectivos e indicar tratamiento con luminoterapia.

  • Detección de marcadores biológicos psiconeuroinmunoendocrinológicos centrales y periféricos (gastrointestinales y gonadales) en los trastornos de la alimentación (bulimia, anorexia y trastornos relacionados) ya que sólo un tratamiento que corrija en forma temprana todas estas alteraciones impedirá la perpetuación del estado de hipogonadismo nutricional.

  • Detección de marcadores bioquímicos y psiconeuroendócrinos en ataques de pánico, fobias, desórdenes obsesocompulsivos y otros trastornos de ansiedad (Noradrenalina, Adrenalina, Serotonina, AFA, FEA, lactato, etc.) que permiten decidir su correcto tratamiento biológico y psicoterapéutico.

  • Detección de marcadores bioquímicos de stress mediante valoraciones inmunoendócrinas y neuroquímicas que orienten a su adecuado abordaje.
     

  • Detección de marcadores neuroquímicos, inmunológicos y clínico-metabólicos en estados de astenia psicofísica, con el objeto de diferenciar los síndromes de fatiga crónica de equivalentes depresivos o enfermedades psicosomáticas.
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  • Detección de marcadores clínicos. reumatológicos y hormonales en fibromialgia y otros sindromes sensitivos funcionales
     
  • Detección de marcadores neuroquímicos de alteración sensoperceptual, clásicos pero no exclusivos de las psicosis esquizofrénicas (compuestos metilados anormales) que permiten una aproximación distinta al tratamiento de los mismos.
  • Detección de marcadores plasmáticos y urinarios de actividad psicótica (HVA, metilados, FEA, etc.) fundamentales para monitorear evolución del paciente.

  • Detección de alteraciones del ritmo circadiano de secreciones psiconeuroendócrinas (melatonina, DHEA, cortisol, etc.) en distintas patologías (cuantificación de los marcadores en varios intervalos de tiempo).

  • Detección de patología específica del sueño mediante estudios polisomnográficos y su correlación con marcadores neuroquímicos.

  • Detección de marcadores psiconeuroinmunoendocrinos en patología psiquiátrica infantil en un intento de correlacionarla con la patología de adultos.

  • Detección de alteraciones psiconeuroendócrinas en trastornos de personalidad, con la valoración a posteriori de un exhaustivo tratamiento biológico y psicológico si su presencia implica alteración de rasgo o estado.

  • Detección de alteraciones neurofisiológicas (EEG, Mapeo cerebral, EPA, Potenciales evocados; SPECT, Ecodoppler, etc.) o neuroanatómicos (TAC, RMN, etc.) en patologías paroxismales o involutivas que requieren tratamiento neuropsiquiátrico complejo.

  • Detección de alteraciones inmunológicas (CD2, CD3, CD4, CD5, CD16, CD8, CD56, IL1, IL2, IL6) en patologías psiquiátricas, principalmente desórdenes depresivos crónicos (distimia) o por ansiedad que explican la disfunción inmunológica que explica la poca defensa del organismo ante las agresiones del medio, en estas patologías.

  • Detección temprana de alteraciones cognitivas en distintas patologías neuropsiquiátricas y psicóticas, mediante tests neuropsicológicos y neuroimagenología cerebral, para prevenir mediante tratamientos específicos su progresión.

  • Detección de correlaciones entre parámetros biológicos de sintomatología psiquiátrica y la categoría sintomática clínico-psicológica de test de evaluación de personalidad (Minessota y otras) con el objeto de detectar trastornos de personalidad de detección clínica incierta

    Todas estas investigaciones son presentadas en congresos nacionales e internacionales de la especialidad y varias de ellas han sido publicadas en revistas científicas especializadas, muchas de las cuales están al acceso de profesionales y público en general en internet

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